Las clases en la escuela de Limón Raudal, en el corregimiento de Cacao, distrito de Capira, fueron suspendidas, luego que un vendaval arrancara el techo de la escuela y la cocina, además de derribar una capilla, construida con pencas y madera.
A este plantel asisten unos 20 estudiantes, además de ser una de las seis escuelas ranchos que aún existen en Panamá Oeste.
Ayer el Sistema Nacional de Protección Civil y la regional de Educación realizaron una evaluación de los daños y pérdidas.
Por su parte, el vicepresidente de la Asociación de Padres de Familia, Cirilo Vargas, dijo que afortunadamente los alimentos se encontraban guardados en un depósito, pero los libros de texto y cuadernos de los niños quedaron mojados.
Se necesita la compra de unas 22 láminas de zinc para el aula de clases además de 37 pies de caballete.