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Suspenden juicio a decapitadores de Coiba


La audiencia a los presuntos acusados de la denominada "Masacre de Coiba" fue suspendida en horas de la tarde de ayer por el magistrado sustanciador Manuel de Jesús Corrales, luego de que la defensora de oficio, Matilde Albarenga de Apolayo, presentara una incapacidad médica.
SORPRESA
La noticia llegó de manera sorpresiva, en momentos en que las autoridades de Policía y demás vinculados con este juicio afinaban los últimos detalles para el inicio de esta audiencia, que tantas expectativas ha levantado.
Según el fiscal superior del Segundo Distrito Judicial de Coclé y Veraguas, Rolando Rodríguez, esto significa que se aplazará este proceso por lo menos un mes, dada las implicaciones que existen en cuanto a la programación de una audiencia de esta naturaleza.
Explicó que con las reformas procesales que existen se establece que debe existir una fecha establecida y además una fecha alterna, sin embargo, para este juicio se presentan otros inconvenientes que originarán que la nueva fecha se extienda al plazo máximo establecido.
Mencionó que se presentarán algunos inconvenientes como la logística que lleva un caso de esta naturaleza, donde los juzgados son 12 personas de alta peligrosidad que requieren de vigilancia especial, por lo que la nueva fecha depende de algo más que un acuerdo entre el tribunal, los abogados y la Fiscalía.
Precisó que también se tendrá que tomar en cuenta la disposición que tengan otros estamentos que toman parte, refiriéndose a las instancias de seguridad, lo cual podría implicar que tomará alrededor de un mes volver a programar la audiencia. En cuanto a los implicados mencionó que lo más probable es que los mismos sean devueltos a las cárceles de La Joya y La Joyita en la ciudad capital, donde existen mayores condiciones de seguridad para mantenerlos bajo una efectiva vigilancia.
Mencionó que se notificará al director de la Policía Nacional para hacer las coordinaciones necesarias, con el fin de devolver a los acusados a sus antiguos centros carcelarios.
JUSTICIA
Las modificaciones al Código Judicial que empezaron a regir desde el pasado 5 de septiembre, establecen que para la segunda fecha el juez designará a cada imputado un defensor de oficio, que lo asistirá durante el acto de audiencia en el caso de que el defensor principal no pueda asistir.
Contempla además que la audiencia sólo podrá ser pospuesta en una ocasión, y para la nueva fecha se establece que "la nueva audiencia se celebrará en un termino no menor a 15 días ni mayor a 30 días con posterioridad a la primera fecha".
LOS HECHOS
El 22 de enero de 1998 cinco reclusos de la isla penal de Coiba que estaban alojados en los campamentos de Playa Blanca y Río Amarillo de este penal, concretaron un plan que desde semanas atrás venían fraguando, y era el de buscar la libertad, y escapar de la isla donde se encontraban purgando condenas, no sabiendo que para la mayoría sería un viaje a una horrorosa muerte a manos de otros presos en este penal.
Luego de la debida coordinación se hacen a la mar en una improvisada balsa que los llevaría, según ellos, a tierra firme para poder salir a las calles nuevamente, lo cual era el anhelo codiciado por todos en este lugar, sin sospechar que se cumpliría una especie de preludio sucedido a mediados de octubre de 1997 cuando se rumoraba una matanza de este tipo, lo cual fue negado por las autoridades que aclararon que la única anomalía registrada fue que la isla estaba incomunicada debido a que una descarga eléctrica..
Tres meses después de esta especie de aviso, el viaje de fuga comenzó para los detenidos Ricardo A Powel (a) King, Walter Jaramillo (a)Punchi, Rafael Córdoba Chavarra (a) Rambeao, Francisco Javier Villareal y Fermin Arias Rojas, tal como fue comprobado por los custodios de los campamentos, los cuales reportaron el intento de fuga de estos detenidos que no aparecieron al momento de las verificaciones el día siguiente.
TESTIGO
Según los testimonios brindados a las autoridades por el único testigo presencial de la matanza, luego de navegar por varios días por la parte oeste de la isla, el 28 de enero deciden entrar a descansar en un punto conocido como Playa Blanca perteneciente al Campamento de Playa Hermosa, no advirtiendo que este campamento era el lugar donde estaban recluidos miembros de la banda Los Hijos de Dios, los cuales son rivales declarados de la banda Los Perros de San Joaquín a la cual pertenecían los evadidos.
Este descanso les salió caro, pues por cosas del destino, los asechaban miembros de esta banda antagónica los cuales, según consta el auto donde se abre causa criminal en contra de los imputados, fueron enviados a sus labores habituales en el monte sin su debido custodio debido a que el mismo estaba reportado como enfermo, lo que dio paso a una especie de cacería humana de ese momento en adelante.
Estando los evadidos descansando en la arena fueron sorprendidos por un nutrido grupo de rivales, que según el número de acusados doblaba en número a los evadidos, pues fue una emboscada de 12 personas armadas con hachas y machetes en contra de cinco, ante lo cual los evadidos no tenían mayores opciones que la muerte.
Y así sucedió, según ha declarado Arias, quien describió que el acorralamiento fue inmediato, y solo él logró salvar su vida arrojándose mar adentro a donde sus agresores no se atrevieron a lanzarse por temor a los tiburones que merodean el área, lo que le permitió refugiarse en unas piedras cercanas y presenciar una especie de ritual de la muerte.
Según consta en los expedientes y certificado por profesionales de la medicina legal los evadidos inicialmente fueron torturados mediante heridas punzocortantes en diversas partes del cuerpo, causadas por personas con amplios conocimientos en el manejo de armas blancas, luego de estas torturas y aún estando las víctimas con vida, los atacantes procedieron a darles el golpe final y utilizaron las filosas hachas que normalmente utilizan para sus trabajos, para proceder a decapitar a cada uno de los evadidos con excepción de Arias.
Hasta el momento es un enigma dónde se encuentran las cabezas de las víctimas, así como el cuerpo de Francisco Javier Villareal, el cual pese a las investigaciones de las autoridades nunca fue recuperado, por lo que se presume que fue lanzado al mar donde los depredadores marinos se encargaron de desaparecerlo.


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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