- 50 dólares es el promedio que pagan los padres por el servicio de transporte escolar.
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Los estrictos controles de la Autoridad de Tránsito y Transporte Terrestre para los busitos colegiales representan un gasto adicional para los propietarios, que deben cumplir con una serie de requisitos para transportar a estudiantes.
Según los conductores de busitos colegiales, además de los controles y el costo del combustible, tienen otros gastos.
En muchos lugares del interior, sobre todo en cabeceras de provincias, como el caso de Penonomé entre otras, los colegiales sí ofrecen mucha seguridad y hasta los busitos están nuevos, piezas nuevas y cumpliendo todo lo que establece la ley del tránsito.
Solo en gastos legales, los conductores pagan 10 dólares por afiliación. Además, se les requiere dos placas, una blanca y una verde, por las que deben pagar, a la ATTT y al Municipio, las sumas de $75.00 y $10.00, respectivamente.
También deben contar con un seguro de puesto, que cubre a cada estudiante viajero y al conductor, por el que se pagan $10.00.
En combustible invierten, semanalmente, aproximadamente $160.00, según el recorrido que realicen, ya que no gozan del privilegio de exoneración o subsidio como otros.
La tarifa promedio que ellos cobran por estudiante es de $50.00 mensuales, y la mayoría de sus carros tienen capacidad para 15 estudiantes. Todo esto varía de acuerdo con el recorrido y del lugar del interior a donde se brinde el servicio.
El costo de un auto es de aproximadamente 34,000 dólares y al crédito debe pagarse un enganche de 1,500 dólares y una letra mensual de 600 dólares.
Cada uno de esos buses lleva a los hombres y las mujeres del mañana, cuyo destino inmediato está en las manos de conductores de ambos sexos que, para cumplir su misión, tienen que llenar una serie de requisitos sobre su estado físico y moral personal, las buenas condiciones mecánicas del carro que conducen y velar por la integridad de los estudiantes que los padres de familia les confiaron.
Detrás de cada colegial existe una situación diferente, aunque muchas son las similitudes en este quehacer que muchos se echan sobre los hombros como una forma honesta de ganarse la vida.
Como en toda actividad, hay conductores de colegiales que son ejemplares en cuanto al cumplimiento de sus responsabilidades, pero también los hay pésimos que no dimensionan lo delicado de la misión que tienen en sus manos.
Para el caso, también es válido resaltar que hay estudiantes conscientes de sus límites en el trato con quienes los llevan y los traen, de que el auto en que viajan es ajeno y debe respetarse, pero hay otros en quienes los principios conductuales escasean y ven con irrespeto a quien les presta ese importante servicio.
Se han dado casos de estudiantes que se demoran por cosas ajenas al colegio, pero el conductor debe aguadarlos hasta que aparezcan, situación que muchas veces genera conflictos, algunos de los cuales provocan la ruptura del contrato.
Benilda Hernández, de la provincia de Los Santos, quien es responsable del cuidado de tres niños en edad escolar que utilizan colegiales, señala: “Es cierto que la tarifa ha aumentado, pero hay que ver los gastos en los que incurren los dueños de ese transporte, que cada día aumentan. Además, no es fácil cuidar hijos ajenos y menos cuando son niños y jóvenes con caracteres diferentes. Yo me siento tranquila cuando los veo salir y regresar a casa sanos y eso tiene un costo que es justo pagar”.
La piratería
Esteban Bazán, conductor de vehículos colegiales, explicó que en este tipo de transporte también se da la piratería, ya que hay algunos transportes que no son colegiales –entre ellos los taxis–, lo que va en detrimento de los grupos organizados.
“En esto, la Autoridad del Tránsito ha sido muy pasiva, porque en los colegios hay todo tipo de transportes recogiendo estudiantes, pero a los agremiados somos a los que nos exigen toda clase de requisitos”, dijo.
Los buses colegiales son sometidos a inspección a lo largo del país
Los colegiales son sometidos a inspecciones por parte de la ATTT para que cumplan con las disposiciones de la ley.
Daira Concepción, jefa de Trámites de la ATTT en Chiriquí, afirmó que este año se pega una calcomanía que señala que el bus cumplió con el revisado y otra que les informa a los estudiantes que el conductor tiene prohibido hablar o chatear por celular.
Los dueños de los certificados de operación deben tener póliza de seguro, certificado de operación, fotocopia de la licencia del conductor, los frenos y las luces en perfectas condiciones, además de extintor, gato y llanta de repuesto, y que la unidad esté en perfectas condiciones en cuanto a pintura, tapicería y piso.
No se permiten vidrios ahumados ni equipos de sonido dentro de los buses colegiales, porque se van a estar realizando operativos durante el resto del año dentro de los predios de las escuelas y con el reporte de los ciudadanos para garantizar el cumplimiento de estas normas.