Cada vez más creciente es la preocupación de los residentes en la comunidad de Campana, en el distrito de Capira, en Panamá Oeste, por el surgimiento de 150 nuevos casos de leishmaniasis entre niños y adultos.
Milena Rodríguez, de 25 años, quien se encuentra embarazada, mantiene varias picaduras en diferentes partes del cuerpo.

Dijo que todo empezó con una roncha que le hizo la picada de un mosquito.
“Como me daba comezón, me rasqué una y otra vez hasta que se me formó una llaga que iba creciendo”, añadió.

Indicó que no puede recibir las inyecciones que le colocan a la mayoría de los infectados.
“Las autoridades de salud recomendaron la utilización de parches como un paliativo”, agregó Rodríguez.
Por su parte, Olmedo García, otro morador de Cerro Campana infectado por esta enfermedad, señaló que la inyección que colocan en el centro de salud parece no controlar la infección que padece.
Casi al borde de las lágrimas, rogó para que le brinden una solución, ya que el mosquito lo tiene muy enfermo y decaído.
Sostuvo que los funcionarios del Ministerio de Salud (MINSA) no frecuentan la comunidad .
“Tenemos que gastar dinero en pasaje para colocarnos las inyecciones, que al menos, son gratis”, apuntó.
Osiris Mendoza señaló que está preocupada por su nieta Ariann, de 11 años, a quien los médicos le diagnosticaron leishmaniasis cutánea en una de sus piernas.
Aunque manifiesta desconocer las causas, argumenta que la enfermedad es transmitida por una chitra que pica al mono perezoso.
Expresó que el médico de la comunidad de Capira le recomendó una medicina que le aplica a Ariann cada tres horas por 20 días.
Ante esta situación de preocupación y temor, el representante de Campana, Gabriel Tuñón, manifestó que la junta comunal del sector mantiene un agresivo programa de seguimiento de la enfermedad con organizaciones norteamericanas, a fin de controlar la enfermedad.
Indicó que la infección se extendió a otras comunidades vecinas como La Ollas, Caimito y hasta de Arraiján que acuden en busca de atención médica.
Dijo que la enfermedad es de cuidado y por ende requiere que las autoridades de salud le presten mayor atención.
Tuñón fustigó la poca ayuda que le aporta el MINSA los residentes de los lugares afectados.
“Salud fue a fumigar el área hace aproximadamente mes y medio, pero no terminaron y tampoco regresaron”, arguyó.
Lamentó que la oficina de vectores de Capira no cuente con bombas ni mochilas para enfrentar esta situación que aqueja a los campaneros.
Ante las denuncias de los habitantes de Cerro Campana sobre el brote de 150 casos, el director Regional de Salud de Panamá Oeste, Eric López, señaló que cada año se espera, para finales del mes de marzo, la aparición del brote de leishmaniasis.
Mencionó que la institución está preparada para hacerle frente con programas y recomendaciones.
López admitió que el problema es endémico y que siempre existió en Capira.
el director médico reconoció que en los últimos años mejoró la forma de diagnóstico y el reconocimiento de las personas. afectadas con el mal.