Los afectados preocupados solicitan que el enorme árbol sea removido de la quebrada antes de entrar la estación lluviosa de lo contrario sería catastrófico, ya que podría ocasionar inundaciones en las residencias localizadas en los predios donde se registró el hecho.
José Aparicio, afectado por el viejo corotú de más de 50 años de existencia, señaló que el mismo se encuentra sobre el riachuelo como una especie de embalse o represa, sin embargo, las autoridades hacen caso omiso y nadie asume la responsabilidad.
Reiteró la fuente que al entrar la temporada lluviosa, la crecida podría provocar estragos inundaciones, pérdidas de enseres, incluso de vidas humanas.
Según el afectado, hasta el momento se le imposibilita definir cuántas viviendas resultarán afectadas por inundaciones, pero los daños serían cuantiosos.
Recordó que el Sistema Nacional de Protección Civil (SINAPROC) cooperó en talar tucas, pero no es suficiente y ahora viene la parte más complicada que es removerlo de la quebrada.
"Los funcionarios de la Autoridad Nacional del Ambiente (ANAM) que se comprometieron hace 8 días apersonarse al área para encargarse de los trabajos jamás se presentaron.
Uno uno de los técnicos realizó una inspección el viernes y se molestó porque solamente se había cortado en pedazos", reiteró la fuente.
Manifestó que el técnico de la ANAM ofuscado lo reprendió por el corte del árbol que "pretendían negociarlo a algún comprador".
Según la fuente, en ningún momento se le había informado que el interés de la institución era venderlo.
Agregó que también se había tratado el tema con la ANAM sobre otros árboles que se encuentran a orillas de la quebrada en las mismas condiciones carcomidos en la raíz por la antigüedad y a punto de desplomarse, para ver cómo se podrían retirar a fin de prevenir desastres.
La caída del árbol casi le quita la vida a dos ancianos que residían en las viviendas 5044 propiedad de la familia Aparicio y 5222 de la familia Díaz, ubicada en este corregimiento.
El hecho ocurrió en horas de la madrugada cuanto todos dormían; de repente escucharon el estruendo.
Algunos vecinos dijeron que desde hace diez años venían reportando la existencia del árbol de corotú, cuya estabilidad peligraba debido a que por estar cerca de la quebrada tenía las raíces podridas.
Los moradores radicados a orillas de la quebrada están en peligro porque hay otros árboles que están en peligro de caer.
Hace un mes un funcionario de la ANAM se había apersonado al área a inspeccionar y advirtió que el viejo corotú estaba a punto de colapsar.