Las familias que viven en Bugaba han luchado desde hace más 15 años para ubicar un lugar en donde establecer la obra, sin embargo la oposición de sectores comunitarios no había permitido que los estudios de factibilidad concluyeran.
Troesh apuntó que hoy se ha hecho evidente que su construcción es una necesidad urgente del distrito que atraviesa graves situaciones con la disposición final de la basura.
En estos momentos cuentan con todos los análisis técnicos exigidos por la ley, de la Autoridad Nacional del Ambiente y del Ministerio de Salud para iniciar la construcción.
Sobre la oposición de los moradores de Aserrío que aseguran que el relleno los afectará, la autoridad consideró que todo es producto del desconocimiento, porque "no hay ningún riesgo", fundamentado en estudios y análisis.
La residencia más cercana está a un kilómetro y medio del lugar dispueto para el relleno sanitario.
El financiamiento de B/.165 mil se logró a través del gobierno español y con aportes de la asociación de Municipios de Panamá.
El distrito de Bugaba paga desde hace dos años al Municipio de Barú B/. 1,000 mensuales por el alquiler de un área dentro del vertedero de Progreso para desechar la basura de la comunidad, que no cuenta con un sitio adecuado.
Un relleno sanitario es una técnica de eliminación final de los desechos sólidos en el suelo, que no causa molestia ni peligro para la salud y seguridad pública de los habitantes; tampoco perjudica el ambiente durante su operación ni después de terminada la obra. Esta técnica de la disposición final de la basura utiliza principios de ingeniería para confinar los desechos en un área.