Familiares de algunos detenidos de la cárcel de David que fueron beneficiados con el programa de trabajo comunitario conmutables por días de cárcel, se mantienen descontentos porque después de dos meses de haberlos culminado, aún no son beneficiados con la libertad.
Itzela Caballero, esposa de uno de los detenidos, destacó que aún no tiene la libertad condicional, y a pesar que trabajó en una entidad pública, no le han otorgado la libertad a su marido.
Por su parte Armodio Díaz Broce, abogado defensor de algunos de estos reclusos, aseguró que varios de estos detenidos trabajaron por más de dos meses y tuvieron rebajas hasta de 50 días, pero la libertad no se le ha dado porque en la ciudad capital no les han reconocido su beneficio.
El problema de los detenidos es que cada día que pasan dentro del penal, sigue siendo un riesgo por el peligro que representan algunas celdas de alta peligrosidad, donde tienen que convivir con personas que han cometido graves delitos.
"El detenido pasó una condena de más de cinco años y cada día que pasa, su vida corre peligro, porque hay rencillas dentro del penal por parte de los mismos internos", dijo.
En la cárcel de David continúa el problema de hacinamiento por la cantidad de internos que existen. Se trata de un lugar que originalmente fue construido para una población de 300 reclusos y en la actualidad las cifras superan los 700.
La propuesta de las autoridades provinciales es construir una nueva cárcel de tal forma que tenga la capacidad de albergar a una mayor cantidad de reos.