Mientras las lágrimas recorrían el rostro de Graciela Ríos Zambrano, señal del profundo dolor que experimentaba, observaba cómo los funcionarios del Servicio Aéreo Nacional bajaban los ataúdes con los restos de su madre y dos hermanas. Con voz entrecortada y con mucho esfuerzo, comentó que sólo quiere justicia.
Su madre y hermanas fallecieron el Día de la Madre, en la parada de Chivo Chivo, ciudad capital.
Graciela tenía dos grandes razones para felicitar a su madre Agustina el 8 de diciembre: por la especial fecha y por el cumpleaños número 54 de esta señora. Pero el destino se interpuso en sus caminos y un accidente de tránsito, que aún se investiga, acabó con la vida de estas tres mujeres pertenecientes a su familia.
Ese fatal día un vehículo se estrelló con la caseta de espera de los buses, apagando las vidas de estas tres chiricanas y de otras dos personas.
Días antes de la tragedia, la señora Agustina Zambrano, junto a su hija Beyanira Ríos, viajó a la ciudad capital para visitar a su otra hija Anastasia, quien trabajaba desde hace algún tiempo en Panamá.
Luego de cumplir con parte de sus planes, a tempranas horas del día 8 de diciembre, la señora Agustina y Beyanira regresarían a la provincia de Chiriquí, para pasar con el resto de la familia el día.
Anastasia las acompañaba antes que llegara el bus que las llevaría hasta la terminal cuando en cuestión de segundos, todo cambió y fueron embestidas por el vehículo.
Ya habían pasado siete días desde aquel nefasto suceso para que pudiera, por lo menos, trasladar los cadáveres para llevarlos al pueblo de Quebrada de Piedra, en el oriente de la provincia de Chiriquí, donde le darían cristiana sepultura.
De la misma dolorosa forma en que Graciela esperó a su madre en su pueblo natal, su padre y tres miembros más de la familia tendrían que pasar por el terrible momento de ver llegar a la casa a sus seres queridos sin vida y en cajas de madera.
"Ha sido una pérdida muy lamentable para mí, porque ese era su día tan especial, por ser su cumpleaños y el Día de la Madre", comentó Graciela refiriéndose a la muerte de su mamá.
Asegura que lo único que puede pedir en estos momentos es que el responsable de las muertes pague por lo que hizo. "Yo sé que devolverme a mi familia no puede ser, pero quiero que se haga justicia", agregó.
Como apoyo por parte del Gobierno, los cuerpos de las tres mujeres fueron trasladados en un avión del Servicio Aéreo Nacional, desde la capital hasta el aeropuerto Enrique Malek, en David.
Por otro lado, un vehículo del MIDA llevarías las cajas hasta el oriente de Chiriquí.
Tragedia le arrebató a su madre y dos hermanas
El destino le jugó una mala pasada a la familia Ríos Zambrano, que ahora trata de reponerse del suceso.