Colón. Hay un dicho que reza que los buenos amigos se ven en los momentos difíciles. Este es el caso de Anel Enrique Ruterford, de 32 años, quien tras un grave incidente que lo dejó ciego, gran parte de su familia le ha dado la espalda. La vida de este joven cambió a los 30 años, cuando más de 15 pandilleros le entraron a golpes para robarle la cuenta que llevaba, unos 240 balboas.
Los desalmados no conforme con robarle al joven, también lo agredieron hasta dejarlo ciego y hundirle parte del hueso de la frente con una varilla de hierro. Después de ese episodio trágico han quedado huellas amargas.
Son 10 hijos que tiene que mantener y su condición se lo impide, por que ni siquiera tiene dónde vivir. Anel Ruterford tiene que caminar con un bastón. Tiene puestas sus esperanzas de recobrar la visión a través de una delicada operación que puede realizarse en Cuba.
Pero necesita unos 12 mil balboas para la operación, más su pasaje, por que en los Estados Unidos el valor es tres veces mayor. Cualquier persona que sienta deseos de colaborar puede hacerlo a la cuenta 22-01-087437-4 de la Caja de Ahorros.