AUNQUE las autoridades educativas aseguraron que el 98 por ciento de las escuelas empezaron a funcionar con normalidad en todo el país, en varias cabeceras de provincias el inicio del año escolar no fue normal. Entre la baja asistencia, robos, protestas y la reparaciones que no terminan, importantes centro educativos no empezaron.
Un paro indefinido fue declarado por los docentes del Colegio José Daniel Crespo de la ciudad de Chitré, Herrera, en el primer día de clases como medida de presión para que el Ministerio de Educación les nombre un director titular por concurso, dos subdirectores y seis docentes que les hacen falta entre otro tipo de personal.
En tanto, en el Instituto Urracá de Santiago, con una matrícula de más de tres mil estudiantes, excede la capacidad de sus aulas.
Los estudiantes de séptimo y octavo grado del Instituto Profesional y Técnico de Capira (IPTC), deberán recibir sus clases en las aulas de la Escuela primaria Federico Boyd, debido al retraso en la rehabilitación de dos pabellones de este centro escolar.
El Colegio Doctor Harmodio Arias Madrid de Chame, inició su período escolar con atraso en algunas reparaciones importantes como el techo del plantel, debido a la demora en el reconocimiento de firma de la directora encargada, Zoraida Castillo.
Los alumnos del Centro de Educación Básica General Abelardo Herrera, quedaron sin abanicos dentro de las aulas de clases ya que 22 de ellos fueron hurtados por personas desconocidas.
Más de 400 estudiantes se están viendo afectados por la falta de estos abanicos.
Por razones de seguridad para los estudiantes, padres de familia y docentes de la Escuela Simeón Conte y Clelia F. de Martínez, ambas de Penonomé, en asamblea general decidieron no arrancar el periodo escolar hasta el mes de abril cuando se culminen los trabajos de reparaciones.
A diferencia de otros años, la escuela Simeón Conte, una de las más grandes del distrito, estaba completamente vacía ayer en horas de la mañana, sólo se presentaron los padres de familia y educadores.
Tal y como se había anunciado el día de ayer, la Escuela San Cristóbal en David, provincia de Chiriquí, no inició el nuevo año escolar con el resto de las demás en el país, por el atraso en los trabajos de remodelación que se mantienen en estos momentos.
A este centro educativo asisten unos 600 estudiantes desde pre kinder a sexto grado.
Sin embargo, hasta el momento de acuerdo a Marianela de Jordán, encargada del apoyo docente, dijo que sólo tienen en estadísticas unos 396 niños matriculados.
Dijo que la construcción que incluye el cambio del techo del pabellón frontal, del cielo raso, ventanas, colocación de abanicos, mejoramiento del sistema eléctrico y la marquesina, iniciaron a mediados del mes de enero.
Una asistencia mínima en el primer día de clases recibieron los maestros de las escuelas de la zona bananera en Barú, donde hay planteles que tienen matrículas que alcanzan hasta 300 estudiantes y sólo acudieron 20.
Luis Alvarado, presidente del Club de Padres de Familia de la escuela de Jobito, confirmó que en este plantel sólo asistieron 25 niños de 182 estudiantes que asistieron el año pasado, pero como consecuencia de la difícil situación no han logrado mandar a sus hijos a los centros educativos.
En tanto, Benedicto Saldaña, director de la escuela secundaria de Puerto Armuelles, indicó que la asistencia de los estudiantes a este centro educativo ha sido bastante normal. Pero que los estudiantes que se esperaban de las fincas bananeras no llegaron la mayoría.
Más de 50 mil estudiantes de los colegios públicos empezaron clases en la provincia de Colón de manera normal, mientras que en escuelas continúan las reparaciones como en el Colegio Abel Bravo, Rufo Garay, y en el IPT de Colón.
Andrés Rodríguez, de la Asociación de Profesores de Panamá y profesor de Abel Bravo, dijo que no han llamado a paro y que sólo están en alerta para que se cumplan con las reparaciones.
Un irregular inicio de clases
Un aspecto importante fue el hecho de que varios niveles del IPT de Capira no se impartirán clases por módulos en casa. Tras una reunión se decidió que era preferible que los estudiantes asistieran a una escuela cercana.