Los nacimientos nos enseñan cómo fue la llegada del Niño Jesús, a ese humilde pesebre de Belén, en donde rodeado de pobreza y animales, nos trajo la esperanza de ser felices, aún cuando la situación económica lo quiera impedir.
Se fue un año más y esta tradición es importante en la Iglesia San Juan Bautista de Aguadulce, en donde cada Navidad desde la década del 40, con quien fuera párroco en ese entonces (el padre José Villar Allende), se instala el nacimiento.
Las imágenes que lo conforman son españolas y fueron traídas desde el Viejo Continente, especialmente para el padre Allende.
El cariño de los moradores de Aguadulce, es notado en las visitas que le realizan al nacimiento en donde con admiración y ternura ven reflejado el pasaje de la Biblia, que todos los diciembre es recordado.
En esta oportunidad se levantó en una infraestructura con tarimas de carriolas ya que anteriormente se usaban las andas de las procesiones, lo cual han cambiado.
La tradición del nacimiento de la iglesia de Aguadulce, nace para erradicar el extranjerismo que es presentado a los pequeños en diferentes lugares, siendo por ello que la parroquia quiere mantener el verdadero significado de la Navidad.