El kiosco "Artesanías Elidia", ubicado en la bajada del Mercado Público de La Chorrera, se ha convertido en el sitio predilecto de cientos de personas que acuden a comprar desde coco rayado hasta libros de escuelas a muy buen precio.
Elidia Quintero, propietaria del kiosco, indicó que estudió contabilidad, pero como no encontraba trabajo, decidió desde hace 23 años instalar este pequeño negocio que con el pasar del tiempo ha ido creciendo.
"Inicié vendiendo buhonería, pero cuando tenía como competencia a un kiosco donde vendían todo a un "cuara", cambié totalmente mi negocio", indicó.
Aseveró que ahora vende polleras, tembleques, sombreros, sabanillas tejidas y marcadas; así como los libros que son muy buscados por sus bajos precios.
"Aquí vienen estudiantes de las escuelas privadas, públicas y de la universidad", señaló.
Mencionó que las faldas que confecciona también son muy solicitadas, porque sus precios van desde B/. 8.00 en adelante, e incluyen la tela, mano de obra y plancha.
En el caso de las polleras, éstas varían de acuerdo con su calidad, ya que hay blancas, caladas y la más cara que es la zurcida.
Para las amas de casa que tienen que salir diariamente a trabajar, Elidia también vende su famoso coco rayado fresco, ya que tiene una máquina para procesarlo.
El kiosco de Elidia abre sus puertas desde las 8: 00 de la mañana hasta las 5: 30 de la tarde y los domingos de 8: 00 de la mañana a 1: 00 de la tarde.
Elidia alegó que está muy satisfecha con los logros que ha alcanzado gracias al esfuerzo realizado diariamente, pues con las ventas diarias ha podido educar a sus dos hijas.
Manifestó que una ya se graduó y es licenciada en Fisioterapia y la otra estudia en la Universidad Tecnológica la carrera de Operaciones Marítimas y Portuaria.
Mencionaron que su mayor preocupación es que con una lluvia fuerte el río se desborde y todas las hectáreas de diversos rubros que han cuidado con mucho esfuerzo se vean afectadas, obteniendo severas pérdidas.
Todavía falta una gran parte del río por limpiar.
Los productores necesitan de este afluente y están dispuestos a seguir asumiendo el papel que le corresponde al Estado.
Un negocio que crece con el pasar de los años
Este negocio le ha permitido a Elidia educar a sus hijas y mantener sin problemas su hogar.