Mireyita Quintero, es el espejo de cientos y miles de niños y niñas pobres de Panamá, quienes esperan pacientemente, que algún día sus sueños se hagan realidad.
Esta niña de sólo seis años, reside en la comunidad de El Castillo, distrito de Las Minas.
La historia de Mireyita se hizo pública en ediciones anteriores, por medio del testimonio de Luis Alberto Hooper Domínguez, quien relató que el primer día que la vio, estaba descalza y con un trajecito muy modesto.
Recuerda que iba camino a Las Minas con el fin de celebrar el Año Nuevo y se encontró con Mireyita.
Comenta que una humilde campesina había llegado por primera vez a ese distrito con su hija, quien al ver las luces, los adornos y todo a su alrededor, quedó enormemente sorprendida.
Comenta que las observó por largo rato, y se percató que por varias horas no habían ingerido alimento alguno. Se acercó a ellas, y por la conversación con la madre se percató de las múltiples necesidades que atravezaban.
Hooper relata, que la señora tristemente le dijo que su hija nació una Nochebuena, pero nunca había recibido regalos de alguien. También conoció que uno de los regalos que la niña deseaba, era conocer dónde vivía la presidenta de Panamá.
En ese entonces Hooper inició una serie de gestiones para que la presidenta de la República, Mireya Moscoso, ayudara a esta encantadora infante.
UN GESTO DE AMOR
Es así como inicia este relato, como un gesto que no necesita de promoción. La mandataria ordenó a los responsables de su oficina de prensa complacer a Mireyita, para que el Día de Reyes Magos, recibiera lo que ella anhelaba. Sin embargo, por compromisos de la presidenta en el exterior, la visita tuvo que ser pospuesta para el miércoles 19 de enero de 2000.
Funcionarios del Departamento de Relaciones Pùblicas de la Presidencia se encargaron de realizar todas las gestiones para que la niña fuera trasladada a la capital.
El propietario del Hotel Versalles en Chitré, Rodolfo Moreno, les regaló las dos noches de hospedaje; en tanto, que el representante del corregimiento de Monagrillo, Miguel Angel Cedeño, concedió el traslado de Mireyita hacia la Presidencia de la República.
Al llegar a la presidencia, todos los funcionarios, incluyendo ministros de Estado, quisieron saludar y conocer a la invitada especial de la mandataria.
Mientras esperaban la llegada de la jefa del Ejecutivo, quisimos conocer más de cerca a los invitados. Su madre se llama Gertrudis Boniche, quien además tiene, otros seis niños, Mireyita es la menor y es la única que vive con ella en un pequeño rancho de paja y bambú.
La señora Boniche reveló que para llegar a donde vive, tiene que caminar por tres largas horas.
Cuando ya todo estaba listo para el almuerzo con la Presidenta, las cámaras de televisión asustaron a la niña, quien observaba por primera aquel aparato. Fue tan grande la impresión de la niña que ni su madre la hizo subir al comedor, puesto que enmudeció por completo.
Fue una gran preocupación para todos los presentes, no obstante la mandataria la convenció que la acompañara a almorzar, sin embargo, sólo pudieron lograr que fuese al Salón Amarillo y con su madre.
Luego del almuerzo, Mireyita visitó la oficina de la ministra de la Presidencia, Ivonne Young, en esta ocasión le fueron entregados poco a poco varios regalos.
La mandataria tenía su acostumbrado Consejo de Gabinete, sin embargo, le dedicó más de 35 minutos en su despacho presidencial.
Panamá está lleno de Mireyitas Quintero, y es comprensible que todos los sueños no se podrán cumplir, sin embargo, es un gesto que hay que resaltar.