Para un grupo de cubanos que decidieron abandonar la Isla para buscar el sueño de llegar a los Estados Unidos se les ha convertido la travesía en un viacrucis, así lo afirman varios de estos ciudadanos que se encuentran varados en Paso Canoas, distrito de Barú en Chiriquí.
Jaqueline Robaina, madre de una menor y un joven de 20 años, el haber decidido salir de La Habana, en la isla de Cuba, el pasado 30 de noviembre se ha convertido en toda una aventura, llena de sacrificios y de momentos muy difíciles.
"Queremos que nos dejen seguir hacia Costa Rica para continuar nuestra travesía y poder reunirnos con nuestros familiares en los Estados Unidos", afirma Robaina, quien asegura que la fe la mantiene en pie para seguir adelante.
"Yo soy una mujer de fe y cada vez que cruzábamos el mar, las trochas o los ríos, me encomendaba mucho al Señor y en especial por mis hijos y esposo", asegura.
Agrega que son hombres y mujeres trabajadores, que no desean ser una carga para ningún país y que el objetivo principal es poder brindarles una mejor oportunidad a sus hijos.
Afirma que salió de Cuba porque las cosas no están bien, no hay futuro, y la vida es muy difícil para los cubanos; añadió que para poder emprender este viaje vendió su casa, a fin de lograr los recursos económicos.
Sin embargo, asegura que jamás pensó que tomaría tanto tiempo en poder llegar a los Estados Unidos.
Asegura que la travesía se ha convertido en un viacrucis por las complicaciones que se han dado en el camino con los coyotes, quienes les cobraron altas sumas, y los problemas que vivieron en territorio colombiano.
Para Sergio Miguel Tejeda Saldívar, quien procede de La Habana, asegura que es muy difícil la situación que viene viviendo desde el Ecuador, pasando por Colombia y Panamá, con el objetivo de continuar por Centroamérica para llegar a los Estados Unidos.
"Estamos pasando muchas vicisitudes, porque somos marginados y maltratados, a medida que avanzamos; sin embargo, el trato en Panamá es muy diferente", asegura Saldívar.
Afirmó que lo que viven es una situación difícil, pero luchan por su libertad, ya que son víctimas de un sistema que no les deja otra opción que la de salir, abandonando a sus familias y en ocasiones a sus propios hijos.
Afirma que salió con el apoyo de un familiar y amigos, ya que el costo de la travesía es cara, pues en su caso ha pagado más de $2,200, a consecuencia de los coyotes, y multas que les han sido impuestas.
Sergio Miguel Tejeda dijo que la situación en Paso Canoas es difícil, pero en las últimas horas están recibiendo apoyo por parte de la Iglesia católica y de los propios residentes de la zona, a los que les agradecen.
Sin embargo, hizo un llamado a las autoridades de Costa Rica para que se les permita el paso a este país y poder continuar para reunirse con sus familiares en los Estados Unidos.
Apoyo
- Abren albergue
- En la actualidad, en la comunidad de Paso Canoas Arriba, en el distrito del Barú, se abrió un albergue para cubanos donde hay mujeres, niños, adultos y jóvenes, quienes buscan desesperadamente cruzar hacia Costa Rica.
- Se requieren enseres
- Siexdel Candando, representante de Cáritas en Chiriquí, confirmó que se mantiene una campaña para recaudar frazadas, colchonetas y alimentos para brindarles todo el apoyo a los cubanos que se encuentran en Paso Canoas.Dijo que en las próximas horas, el Cardenal José Luis Lacunza se reunirá con la canciller de Panamá para presentarle detalles del problema de los cubanos en Paso Canoas.