" Ninguno de los siete distritos que conforman la comarca Ngöbe-Buglé cuenta con instalaciones policiales.
La presencia de algún uniformado en la región, sólo se reduce a momentos especiales donde se desarrolla algún acto gubernamental o acontecimiento de fuerza legal, como muertes accidentales, suicidios u homicidios, que ocurren algunas veces al año.
El área comarcal es conformada por unos 6 mil 968 kilómetros cuadrados que se distribuyen en las regiones Nedrini, que colindan con los distritos chiricanos de San Félix, San Lorenzo y Bocas del Toro y Kodrini, que roza con Veraguas y parte del distrito de Tolé, también de Chiriquí.
Son miles de hectáreas de terreno donde abundan las montañas y áreas boscosas, con caminos inaccesibles y hasta impenetrables, donde viven más de 110 mil 500 habitantes, distribuidos en los 58 corregimientos, donde cualquier eventualidad debe ser resulta por los mismos pobladores, ya que los puestos policiales se ubican en las áreas latinas de las provincias de Chiriquí, Veraguas y Bocas del Toro
En ocasiones cuando se ha registrado algún acontecimiento que amerite la presencia de la Policía con las autoridades civiles, estás llegan horas y hasta varios días después, por las grandes distancias que tienen que recorrer.
El gobernador de la comarca, Ausencio Palacios, admite que en toda la región comarcal no existe seguridad policial, aunque la ley establece que se tienen que instalar puestos de policía en estos lugares.
"Me parece importante que para los momentos de seguridad, sobre todo en el caso de las regiones con las costas donde muchas veces se dan tráficos de drogas, es necesaria la presencia no solamente de la Policía, si no de entidades como la PTJ para que exista más seguridad en esta área", mencionó.
Palacios indicó que aunque en estos momentos hay proyecciones de instalar algunos puestos policiales en la comarca, hasta el momento no existe ninguno y los policías, que eventualmente acuden al área para atender alguna situación, tienen que dormir en cualquier casa.
Recientemente se registró un caso donde un indígena macheteó a su compañera sentimental y luego se ahorcó cerca de una quebrada. Las unidades policiales llegaron muchas horas después y el levantamiento se desarrolló al siguiente día.
La venta de bebidas fermentadas, las comunes peleas entre indígenas y el maltrato intrafamiliar, son situaciones rutinarias que a diario suceden en la comarca, que al igual que otras situaciones de riesgo, no tienen impedimento alguno para para ejecutarse.
El gobernador comarcal aduce que desde hace un tiempo para acá, la etnia Ngöbe ha copiado algunas conductas de otras culturas, incluyendo el maltrato y enfrentamientos, porque anteriormente resolvían sus problemas de otras formas, pero ahora están influenciados por otras sociedades.
El tema de la presencia policial en la Comarca Ngöbe Buglé se ha tratado a través de los diferentes gobiernos, incluso se habló en una ocasión de dotar de armas a los bugodays. Hasta la fecha nada se ha concretizado.
La Comarca Ngöbe Buglé está sujeta a un régimen político y jurídico especial. Las leyes que rigen a los panameños, funcionan para ellos si no están dentro de su territorio.
Una comarca insegura
La falta de seguridad y aplicación de leyes existentes, permiten que se registren incidentes lamentables.