Los estudiantes del Frente de Acción Revolucionaria (FUAR) y la Asociación de Estudiantes de la Escuela de Geografía cerraron ayer en horas de la mañana, las vías de acceso al sector de Arco Iris, en demanda de un presupuesto adecuado para hacerle frente a los problemas que presenta el Centro Regional Universitario de Colón.
Quemando llantas los universitarios coreaban consignas en contra del contralor Alvin Weeden, quien según los manifestantes, no piensa en el bienestar de esta Primera Casa de Estudios y dijeron que paralizarán las labores por la falta de respuestas.
Alvaro Del Cid, secretario general de la Asociación de Estudiantes y miembro del FUAR, indicó que la protesta se debe al estado de abandono en que se encuentra la Universidad y en especial la Facultad de Humanidades al igual que otros edificios con problemas de las tuberías y los malos olores de los sanitarios.
Dijo que las instalaciones se inundan por ende "necesitamos la ayuda, porque estamos con el problema más grande, el recorte presupuestario, por esa razón lucharemos para que se nos otorgue los recursos adecuados para que podamos seguir estudiando".
Informó que son muchos los inconvenientes por ello hay que tomar las medidas para lograr una respuesta.
El director de este Centro Regional, Dorindo Cortez, manifestó que las protestas de los universitarios son comprensibles y luchan entre muchas cosas por que la dirección regional de la contraloría no bloquee las solicitudes que se presentan de manera legal.
Cortez informó que los estudiantes están cansados de la falta de limpieza en las aulas y se ajusta la solicitud por que han tenido dificultades con los trabajadores pese al esfuerzo que realizan, "requerimos de más personal para atender por que esta casa de estudios ha crecido, y actualmente cuenta con más de 7 mil estudiantes".
Los edificios por los que protestan los estudiantes son del año de 1940, tienen más de 50 años y las tuberías se encuentran en malas condiciones, pero informaron que no cuentan con los recursos necesarios para hacerle frente a los gastos.
El propietario de la estación gasolinera que esta ubicada frente a la Universidad, Julio Hernández, dijo que este tipo de protestas en nada benefician a la provincia, "hacen mucho daño a Colón por que afectan a todas las personas".
La Policía Nacional llegó al lugar para dialogar con los manifestantes, y las unidades del transito agilizaban el tráfico por otras vías.