NUEVAMENTE LOS habitantes del distrito de Arraiján decidieron arrojar bolsas de basura en las puertas de las oficinas de la compañía CREDESOL, concesionaria en el distrito de Arraiján.
Los demandantes aprovecharon la oscuridad de la noche para saturar las puertas de las oficinas de la compañía para demandar un servicio más eficiente.
Según Mario Rojas, residente de San Bernardino, la compañía aduce una supuesta morosidad, pero las familias están pagando por este servicio a través del recibo del agua.
Consultado el gerente de operaciones de CREDESOL, Guillermo González, insistió que quienes arrojan los desechos en la puerta de las oficinas son inescrupulosos que se niegan a cancelar el servicio de la recolección.