Los 97.7 kilómetros que comprende la carretera que comunica a la provincia de Bocas del Toro con Chiriquí y el resto del país, tiene varios puntos críticos y que por su condición montañosa ha registrado varios derrumbes.
La mitad de uno de los paños en el sector conocido como la Quijada del Diablo, está a punto de caerse, al estar socavado y a un lado está el precipicio.
El peligro es eminente y en este punto el paño ha sido cerrado por las condiciones que presenta y que según la empresa Petroterminales de Panamá (PTP), le corresponde al Ministerio de Obras Públicas hacer estos trabajos.
Julio Jaramillo, superintendente de PTP, explicó que esta empresa tiene una concesión de mantenimiento y que el Estado por intermedio del MOP aporta parte del dinero para que se den estos trabajos periódicos de esta vía.
Durante este mes de agosto, se deben iniciar los trabajos por parte de la empresa SERMAC, a la que sólo le hace falta presentar una póliza de daños contra terceros para luego adjudicarle este mantenimiento.
Dijo que esta vía tiene cerca de un año que no se le da el mantenimiento en la reparación de baches, porque el fondo que le correspondía aportar el MOP no se había otorgado.
El exceso de carga en muchos vehículos articulados y camiones que utilizan esta vía, se considera como una de las principales causas por la cual se sigue deteriorando.
En el kilómetro 4, se localiza una estación de pesas y dimensiones, y de acuerdo con Jaramillo el problema es que muchos de estos vehículos hacen caso omiso de pasar por esta estación por la carencia de policías.
Por su parte, Severino Mejía, director de la Autoridad del Tránsito y Transporte Terrestre, explicó que pesos y dimensiones están modernizando esta dependencia que incluye la colocación de cámaras para ver cualquier acto de corrupción o discrecionalidad del inspector, al dejar pasar equipos que no deben circular en esta vía.
Los vehículos que rehúsen pasar por esta pesa tienen que pagar una multa de 75 dólares, pero aquellos que al momento de pesarlos la carga excede a la permitida en cada tren, les representa una sanción de 150 dólares.
En tanto, Luis Lombardo director regional del MOP, indicó que es obligación de PTP mantener la vía. Adelantó que el MOP está buscando los recursos para hacerle frente a este problema que presenta la carretera Chiriquí-Bocas y es la única salida vía terrestre que tiene esta provincia para comunicarse con el resto del país.
Cada tres años, el costo de mantenimiento de esta vía supera el millón y medio de dólares.
Para su construcción se aportaron unos 15 millones, a mediados de los años 90.
Además otros 10 millones más para su rehabilitación.
Hay 11 puntos críticos donde los más peligrosos están en los sectores de La Verrugosa y Quijada del Diablo.
Va hacia Bocas del Toro requiere ms atención
Empresa privada y gobierno deben reunirse para solucionar varios problemas que se estn dando.