Las tierras de 33 asentamientos campesinos y 13 juntas agrarias de producción que se mantienen inactivos en la provincia de Chiriquí y en otros puntos del país, serán vendidas por el Banco de Desarrollo Agropecuario (BDA) de forma legal, a fin de resarcir la deuda que estas organizaciones campesinas adquirieron.
El subgerente general del BDA, Orlando Quintero, explicó que se está trabajando en conjunto con el Ministerio de Desarrollo Agropecuario (MIDA) a través de la dirección de Reforma Agraria, sobre un estudio de quienes están bajo esta condición.
La Ley 45 del 5 de agosto de 2002, que modifica el artículo 2 de la Ley 43 de 1999, autoriza condonar la deuda de estas organizaciones campesinas y dicta otras disposiciones en cuanto a la forma de venta de estos terrenos y si los socios estuviesen en la condición de adquirir las propiedades.
Indicó que hay problemas sobre esta situación en Veraguas, Chiriquí y Panamá, ya que el nivel de endeudamiento de los asentamientos campesinos alcanzó los B/.18 millones.
No obstante, el supervisor regional de Crédito Asociativo, Manuel A. Ríos, explicó que de las mil familias que ocupan terrenos de los asentamientos campesinos en Chiriquí, se han entregado 200 solicitudes con intensión de comprar tierras en Reforma Agraria.
Indicó que la Ley 45, establece que el BDA puede vender a los ocupantes a un costo de B/.6.00 por hectárea en una cantidad de 5 a 10; mientras que de once hectáreas en adelante, adquieren un valor de B/.400.00 cada una.
Los asentamientos campesinos tienen 959.90 hectáreas en el oriente de la provincia y 7 mil 583.19 hectáreas en el distrito de Barú, y la ley que permite la venta de estas propiedades entró en vigencia a partir de su promulgación en la Reforma Agraria a favor de los asociados y ocupantes de los terrenos.
La ley fue establecida para legalizar la tenencia de tierras en los precios que establece la Ley 45; por lo tanto el Programa de Desarrollo Rural del MIDA y análisis del BDA, están realizando una encuesta socioeconómica de las personas que han entregado las solicitudes de compra.
Destacó que actualmente los terrenos de las organizaciones campesinas inactivas serán vendidos con destinos habitacionales y para la producción agrícola. Además, el artículo 13 de esta ley establece que los terrenos inactivos o con morosidades de los asentamientos campesinos, que mantengan litigios o conflictos, serán atendidos por las autoridades correspondientes en la Reforma Agraria y de acuerdo a lo que establece el código agrario.
Quintero aseguró que el BDA en administraciones anteriores registraba una alta tasa de morosidad que ascendía a los B/.128 millones; sin embargo, la actual cartera es de B/.28 millones.
"Esto se ha generado en todos los rubros, pero el principal rubro que el banco atiende es el pecuario", sostuvo. Agregó que del presupuesto del presente año que asciende a 35.2 millones, el 65% es para atender proyectos pecuarios.
Por lo tanto, manifestó que el BDA es un banco de fomento y no pretende quitarle propiedades a ninguna persona que mantenga préstamos con esta entidad, prefieren agotar todos los medios para ayudar al productor a que continúen en su labor productiva refinanciando sus deudas.
En el distrito de Barú hay 800 familias que ocupan los terrenos del BDA y sólo han entregado unas 150 solicitudes de compra. Mientras que en el oriente chiricano hay 54 familias y Chiriquí Viejo 30 familias que también entregaron 50 solicitudes de compra, mientras que el Banco espera que estas personas se acerquen a legalizar la condición de estar ocupando estas propiedades.