Coclé.- Campesinos de las comunidades rurales en el distrito de Olá se dedican a la venta de sal sin yodo, situación que podría generar un aumento considerable de personas afectadas con bocio.
Las personas al desconocer los efectos de consumir este producto sin yodo, compran la sal porque se les vende más barato.
En un recorrido que efectuamos en esta comunidad en compañía del representante del Copé de Olá, José Cruz González, se pudo observar a campesinos que trasladan sacos de sal negra a diferentes comunidades para la venta.
Muchos la adquieren y desconocen el riesgo que representa el consumir esta sal que no está purificada.
Según el campesino que pidió reserva del nombre y que llevaba un saco de sal sin yodo a las comunidades apartadas de Olá, la compra en el sector de Capellanía de Natá a precios módicos, luego la vende en diferentes kioscos de las comunidades de Olá.
El campesino al conversar con este medio desconocía lo que provoca el consumir sal sin yodo y señaló que la compra para venderla porque es más barata y que no les causa ningún daño.
El representante del Copé de Olá señaló que desconocía esta situación en estas comunidades, pero sostuvo que vigilará para que la venta de este producto no siga.
El director regional de Salud de Coclé, Aurelio Rangel, dijo que dentro de los planes operativos está la supervisión y las inspecciones de los expendios de alimentos para evaluar que la sal esté yodada y con registro sanitario.
“Para la venta deben contar con el registro sanitario, ya que recientemente se realizó un decomiso y se efectuaron los análisis químicos para determinar si esta tenía yodo”, explicó.
Rangel añadió que cuando se capta la sal que no está yodada se procede al decomiso para evitar que los campesinos en áreas rurales la consuman, además se procede a imponer multas de 10 a 100 balboas.
Informó además que este tipo de decomisos se realizan generalmente en áreas apartadas como La Pintada y Olá , ya que por ser de difícil acceso allá se las venden y muchos las compran porque desconocen el daño que les puede ocasionar, en este caso el bocio.
Según Rangel, la sal sin yodo es más barata y por ello algunos campesinos la adquieren de mayoristas que la compran para precisamente venderlas a campesinos que desconocen el daño.
Hace dos años se realizó una investigación de casos de bocio por consumo de esta sal en donde se determinó que el áreas rurales de Olá y La Pintada son afectadas por consumir esta sal sin yodo..
Hay diversas clases de bocios, un bocio simple se presenta generalmente cuando la glándula tiroides es incapaz de producir suficiente cantidad de la hormona tiroides para satisfacer las demandas corporales.
Un bocio simple puede clasificarse como endémico (presente continuamente en la comunidad) o como bocio esporádico (no tóxico). El primero se presenta en áreas geográficas con suelos deficientes en yodo, usualmente áreas alejadas de la costa marítima. Es posible que las personas de estas comunidades no obtengan yodo suficiente en su dieta, el cual es vital para la formación de la hormona tiroidea.
Una vez la persona presenta la enfermedad, debe visitar un médico para conocer el tipo de bocio que padece y evaluar si es quirúrgico o recibe tratamiento oral.