Vientos huracanados de hasta 60 kilómetros por hora azotaron las islas del archipiélago de Bocas del Toro y la provincia de Coclé provocando voladuras de techos y derribo de sembradíos, árboles y tendidos eléctricos, pero no heridos ni víctimas mortales.
En la comunidad de Cerro Colorado, en el corregimiento de Pajonal, distrito de Penonomé en Coclé, el fenómeno climatológico coincidió con la visita de la presidenta Mireya Moscoso a esta región, quien se desplazó hasta la comunidad afectada.
El director del Sistema Nacional de Protección Civil (SINAPROC), Arturo Alvarado, informó que 21 personas resultaron damnificadas, mientras que los vientos volaron los techos a unas 14 residencias del lugar.
La mandataria dio instrucciones al ministro de Vivienda, Miguel Cárdenas, quien se encontraba también en La Pintada, para coordinar la ayuda para las familias damnificadas.
PANICO EN CHANGUINOLA
En Changuinola, las fincas 03, 04, 15 y COBANA fueron las más afectadas, según trabajadores y ejecutivos de la empresa bananera que realizaron un recorrido por la zona bananera y estiman que miles de plantas fueron derribadas por los vientos.
También varios árboles cayeron sobre las carreteras que conducen de Changuinola a Almirante y Chiriquí Grande, sin embargo, las vías fueron despejadas por brigadas de los bomberos, SINAPROC y vecinos.
A la vez se interrumpió la salida de las lanchas que ofrecen el servicio de taxi acuático, como medida de precaución.
Algunos residentes de Changuinola y Almirante, lugares donde se registraron unas catorce voladuras de techo, narraron que el viento giraba en forma de remolino, mientras otros afirmaron que venía en línea recta del mar.
Una vez finalizado el fenómeno climatológico, los afectados iniciaron los trabajos de reparación con ayuda de familiares y vecinos.