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'Vivía para cuidar a mi madre; ella no le hacía daño a nadie'

La delincuencia sigue azotando fuertemente a las familias en la provincia de Chiriquí. Ya ni los que viven en lugares tranquilos y apartados se escapan ...

Casa de Cindy Ibarra, asesinada en Bágala de Boquerón.
Casa de Cindy Ibarra, asesinada en Bágala de Boquerón.

La delincuencia sigue azotando fuertemente a las familias en la provincia de Chiriquí. Ya ni los que viven en lugares tranquilos y apartados se escapan de esa dura realidad que mantiene preocupados y atemorizados a residentes, tanto en la ciudad como en los pueblos.

A Cindy Ibarra, una joven de 28 años, le fue arrebatado el derecho a la vida el 22 de marzo, entre las 2:15 y 2:30 p.m., cuando tres sujetos desconocidos las esperaban a ella y a su madre, Analida Caballero Pitti.

Dentro de la casa fueron amordazadas y obligadas a entregar sus pertenencias.

 

Posteriormente, le propinaron a la joven tres impactos de bala que le ocasionaron la muerte en su propia finca, La Bendición, donde estaba la residencia en la que vivía junto a su madre en el corregimiento de Bágala en Boquerón.

Todo indica que Cindy Ibarra y su madre llegaban a la residencia, después de ir a la subasta ganadera, y que una de ellas bajó del auto para abrir el portón cuando fueron atacadas.

Nemesio Ayala, un ganadero del lugar, recuerda que él pasaba en carro frente a la finca cuando observa una mujer (Analida Caballero Pitti), quien pedía ayuda desesperadamente.

 

"Recuerdo que la señora salía de la casa pidiendo ayuda porque habían sido víctimas de un robo y pedía desesperadamente que le brindáramos ayuda a su hija, pero cuando entramos a la casa, la joven (Cindy Ibarra) estaba tirada en la cama y la muchacha trataba de pedir ayuda y no pude hacer nada, y murió en el lugar", confiesa Ayala.

En ese momento, la ayuda se daba a Analida Caballero, quien también presentaba heridas con proyectil y fue trasladada hasta el Cuarto de Urgencias del hospital Rafael Hernández.

A medida que transcurría la tarde y la noticia se conocía, aumentaba el número de familiares y amigos en el lugar de los hechos, el cual ya estaba acordonado.

 

Cindy Ibarra era la mayor de tres hermanas y ayudaba a su madre en las actividades de la casa y la finca.

Flor Ibarra, médico y hermana de Cindy, asegura que ella era la hija, la cual nunca se alejaba de su madre y padre antes de morir afectado por un cáncer.

"Cindy vivía para cuidar a mi madre, quien había presentado problemas de salud hace dos años. Era una mujer que no le hacía daño a nadie y no había vivido jamás un hecho de violencia dentro del hogar", reveló su hermana con la voz entrecortada y en medio de lágrimas al momento de dar este testimonio en la audiencia de garantías del pasado viernes 25 de marzo.

 

Relató que ella (Flora y su hermana Dayna) salieron de su casa para trabajar y estudiar para ayudar a su madre y su hermana; y fueron sorprendidas por la noticia de la muerte de su hermana y el estado delicado de salud de su madre, quien también fue víctima de la violencia por los sujetos que ingresaron a la finca.

En estos momentos, el cuerpo de Cindy Ibarra permanece en la morgue judicial, mientras que su madre continúa recluida y recuperándose de los impactos de bala en el hospital Rafael Hernández en David.


Proceso

  • Hay tres detenidos
  • Por este caso hay tres personas detenidas mediante medida cautelar, de 30, 20 y 48 años por su presunta vinculación al hecho ocurrido y a quienes se les realizaron imputación por el delito contra la vida e integridad personal en la modalidad de femicidio, tentativa de femicidio y robo agravado.
  • Consternación
  • El homicidio de la joven Cindy Ibarra y la agresión a su madre causó un fuerte impacto en todo el país y, especialmente, en la comunidad chiricana por lo cruel y atroz con que los autores se ensañaron con ellas.


fecha edicion
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1020019
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América