Más de tres familias han quedado al borde de un barranco por los trabajos de ensanche de la carretera Arraiján-La Chorrera, que se realizan en el corregimiento de Cerro Silvestre, a la altura de calle 3.
Estas personas viven con la preocupación de que sus residencias puedan colapsar en cualquier momento y nadie, hasta ahora, se ha pronunciado.
Clementina Jaramillo, residente del lugar, afirmó que su casa está en un barranco de 16 metros de altura y su preocupación es que en la posición que ha quedado, representa un peligro para ella y toda su familia.
Expresó que la inquietud se da más por los niños que viven en esa residencia, ya que no le han dado ninguna medida de seguridad.
"Tengo más de 50 años de estar viviendo aquí y no me opongo al progreso, pero antes de hacer cualquier trabajo, se debe tomar en cuenta a las personas que están en esa área para no perjudicarlas", advirtió Jaramillo.
Los moradores solicitan a las autoridades del Ministerio de Obras Públicas, que inspeccionen el lugar.
Que se cumpla la promesa de que se coloque cemento en parte del cerro.
De igual forma, la construcción de una cerca para evitar que haya una desgracia.
Viviendo a la orilla del cerro
El principal temor es que el cerro empiece a desmoronarse.