"Siempre han existido casos de malaria en este punto fronterizo, pero a través de la coordinación que existe entre la autoridades de Salud de Costa Rica y Panamá, la situación está controlada, pero eso no indica que debemos bajar la guardia en esa área.
La malaria es una enfermedad que ha afectado más a los adultos que a los niños y presenta síntomas como fiebre y escalofríos.
Se está dando el fenómeno de muchos indígenas de la comarca que se trasladan, para luego tener trabajo en las bananeras de Sixaola".