El español Rafael Moneo, maestro de arquitectos, especializado en el uso de la luz como elemento constructivo para crear espacios diáfanos en sus edificios, obtuvo hoy el premio Príncipe de Asturias de las Artes, el primero de los galardones que se ha fallado en la edición de 2012.
Moneo, que ya había optado al premio en más de una decena de ocasiones, se impuso a otras 38 candidaturas procedentes de 25 países y llegó a las últimas rondas de votaciones junto al arquitecto japonés Toyo Ito y al compositor estonio Arvo Part.
El jurado, presidido por el exministro y empresario José Lladó, destacó en su acta tanto su dimensión universal como su obra, que enriquece los espacios urbanos "con una arquitectura serena y pulcra" que le ha convertido en un reconocido maestro que conjuga estética y funcionalidad especialmente en sus interiores diáfanos.
Estos interiores "sirven de marco impecable a las grandes obras de la cultura y del espíritu", según el jurado, uno de cuyos miembros, el director del Museo del Prado, Miguel Zugaza, destacó su capacidad de crear espacios para el arte cuya máxima expresión se dio con la ampliación de la mayor pinacoteca española.
Desde que en 1961 ganó el Nacional de Arquitectura hasta que fue nombrado académico de Bellas Artes de San Fernando, Moneo ha sumado los más importantes premios de arquitectura, desde el Pritzker de Arquitectura -considerado el Nobel de esta disciplina- en 1996 al europeo de arquitectura contemporánea, Mies van der Rohe, en 2001.
En España cobró notoriedad por la ampliación del Museo del Prado y del Museo Thyssen de Madrid, la remodelación de la estación de Atocha de la capital y del aeropuerto de Sevilla, o el diseño del Museo de Arte Romano de Mérida, del Kursaal de San Sebastián y del Auditorio de Barcelona, entre una larga lista de obras.
Es autor también de la adaptación del Palacio de Villahermosa para albergar la colección de los barones Thyssen, donde la disposición de las pinturas se hace siguiendo un movimiento circular ideado por el arquitecto.
Artífice de la ampliación del Museo del Prado con el claustro de la Iglesia de los Jerónimos, diseñó un proyecto que incluía la construcción de un gran "cubo" que fue muy criticado desde diversos ámbitos, por lo que se vio obligado a introducir algunas modificaciones.
Otra de sus obras más representativas, el Kursaal de San Sebastián, alberga un auditorio, una sala de exposiciones y salas para congresos, y consta de dos grandes cubos de cristal traslúcido, "marca de la casa" del arquitecto.
"He recibido un regalo con el que no contaba y que ha sido una sorpresa", dijo a Efe tras la concesión del Príncipe de las Artes coincidiendo con su 75 cumpleaños, ya que había sido candidato en tantas ocasiones que ya había la esperanza de lograrlo.
"Cuando me han llamado, he pensado que sería porque el jurado quería resolver alguna duda sobre algún candidato. Ésa ha sido mi primera reacción", explicó el galardonado.
Al premio optaban también la bailarina cubana Alicia Alonso, los pintores Jasper Jones y Paula Rego, el arquitecto Frank O. Gehry, el diseñador Philippe Starck, el músico Claudio Abbado, la cantante mexicana Chavela Vargas, el pianista, compositor y arreglista Bebo Valdés, el Circo del Sol y el Teatro Bolshoi.
Moneo se convierte así en el quinto arquitecto en obtener el premio tras Norman Foster (2009), Santiago Calatrava (1999), Francisco Javier Sáenz de Oiza (1993) y Óscar Niemeyer (1989).
Los ocho premios Príncipe de Asturias, que alcanzan este año su XXXII edición, están dotados con 50.000 euros (64.673 dólares) cada uno y la reproducción de una escultura diseñada por Joan Miró y serán entregados en octubre por don Felipe de Borbón en el teatro Campoamor de Oviedo (norte del país).
El director de orquesta italiano Riccardo Muti, el pasado año; el escultor Richard Serra, el arquitecto Norman Foster, el cineasta Woody Allen, el guitarrista Paco de Lucía, la cantante Bárbara Hendricks y los actores Vittorio Gassmann y Fernando Fernán Gómez, son algunos de los premiados en las últimas ediciones de este galardón.
Rafael Moneo, arquitecto internacional y polémico, y uno de los más premiados
Rafael Moneo (Tudela, Navarra, 1937), uno de los arquitectos españoles más internacionales y que más polémicas ha generado con sus proyectos, suma hoy a su extensa lista de galardones el Príncipe de Asturias de las Artes.
Desde que en 1961 ganara el Nacional de Arquitectura, hasta que fue nombrado académico de Bellas Artes de San Fernando, Moneo ha sumado los más importantes premios de arquitectura, desde el Pritzker de Arquitectura -considerado el Nobel de esta disciplina- en 1996 al europeo de arquitectura contemporánea, Mies van der Rohe, en 2001.
Atesora también la Medalla de Oro de la Unión Internacional de Arquitectos, 1996 o la Medalla de Oro de la Arquitectura 2006, entre otros.
En España cobró notoriedad por la ampliación del Museo del Prado; la remodelación de la estación de Atocha; del Museo de Arte Romano de Mérida; el Kursaal de San Sebastián; la ampliación para el Museo Thyssen de Madrid; el Auditorio de Barcelona, o la remodelación del aeropuerto de Sevilla, entre una larga lista de obras.
Académico de Bellas Artes desde 1997, en la que ingresó en 2005, otras de sus obras son la sede del Bankinter de Madrid; la Fundación Miró de Palma; la nueva Maternidad de O'Donnell, de Madrid o la catedral de Los Ángeles.
Nacido en Tudela (Navarra) el 9 de mayo de 1937, de padre ingeniero industrial, estudió con los Jesuitas y obtuvo su licenciatura en 1961 en Madrid.
Ya antes, entre 1958 y 1961, había trabajado como estudiante en el estudio del arquitecto Saénz de Oíza y después, en Dinamarca, para Jorn Utzon, el autor, entre otras, de la ópera de Sydney.
También ganó, en 1970, la Cátedra de Elementos de Composición en la Escuela de Arquitectura de Barcelona y fue profesor invitado en las universidades de Lausanne, Princenton y Harvard, donde fue profesor entre 1984 y 1990, justo antes de volver a España.
Es autor también de la adaptación del Palacio de Villahermosa para albergar la colección de los barones Thyssen, donde la disposición de las pinturas se hace siguiendo un movimiento circular ideado por el arquitecto.
Moneo es también el artífice de la ampliación del Museo del Prado con el claustro de la Iglesia de los Jerónimos, un proyecto que incluía la construcción de un gran "cubo" que fue muy criticado, por lo que se vio obligado a introducir algunas modificaciones.
El proyecto definitivo -con el que el Prado ganó 17.000 metros cuadrados- fue aprobado en enero 2000 y en noviembre de 2001 se adjudicaron las obras con un presupuesto de casi 43 millones de euros.
Los recursos contra esta ampliación del Prado continuaron por parte de la Asociación de vecinos del barrio de los Jerónimos y llegaron hasta el Supremo que, finalmente, dio luz verde a las obras en diciembre de 2002.
Una de sus obras más representativas, junto a la ampliación del Museo del Prado, es el Kursaal de San Sebastián, inaugurado en 1999, al igual que el Auditorio de Barcelona.
El Kursaal, que alberga un auditorio, una sala de exposiciones y salas para congresos, consta de dos grandes cubos de cristal traslúcido, "marca de la casa" del arquitecto.
A partir del año 2000, además de la madrileña maternidad de O'Donnell, se hizo cargo del Museo de Arte Romano de Mérida y de la nueva sede del Gobierno de Cantabria.
Es también autor de la reconstrucción del Palacio de los Reyes de Navarra, sede del Archivo General; de la ampliación del Banco de España y de la remodelación de la plaza del Mercado Grande de Ávila con dos nuevos edificios, proyecto que generó críticas incluso del Comité del Patrimonio de la UNESCO, que pidió su reconsideración.
También hizo la ampliación del Centro de Arte Contemporáneo de Málaga, en 2005, y la Biblioteca de la Universidad de Deusto-Bilbao.
Su obra más abstracta, iniciada en 2006, es la iglesia del barrio de Riberas de Loiola en San Sebastián, en la que la modernidad va unida a la recuperación de elementos tradicionales de la arquitectura cristiana.
Moneo es responsable también de la rehabilitación del Castillo de Zamora, fortificación del siglo XII; del auditorio de Pollensa, en Mallorca, del nuevo Palacio de Congresos de Zúrich y del Museo del Teatro Romano de Cartagena.
En 2010 fue inaugurado el Hotel Reina Petronila de Zaragoza, año en el que publicó "Apuntes sobre 21 obras", una selección de cuarenta años de sus trabajos, donde Moneo apuesta por una arquitectura de sostenibilidad, que consiste según sus propias palabras en "volver a una arquitectura que no olvida los criterios de racionalidad".
En la actualidad sigue trabajando en grandes proyectos aunque reconoce que le gustaría volver a los "de casas", de viviendas.