Después de que se concretó el cambio del toletero dominicano Manny Ramírez hacia los Medias Blancas de Chicago, se considera que sus servicios podrían ser buenos para el equipo a corto y mediano plazos.
El objetivo inmediato de los Medias Blancas es usar al dominicano al ciento por ciento en las últimas cinco semanas de lo que resta de campaña regular en las Grandes Ligas.
Ramírez arribó a los Medias Blancas después de que fue enviado por los Dodgers de Los Ángeles a su lista de los peloteros disponibles.
Los Medias Blancas pretenden que Ramírez realice lo que hizo hace dos temporadas, cuando pasó de los Medias Rojas de Boston a los Dodgers, el 31 de julio del 2008.
En esa campaña Ramírez aprovechó los últimos dos meses para batear para promedio de ,396 con porcentaje de conseguir base de ,489 y "slugging" de .743. El dominicano tuvo otro gran brillo durante la fase final.
Ese cambio de equipo incluso modificó también la actitud de Ramírez, que había tenido una conducta que había dañado su desempeño en diferentes aspectos.
Pero cuando se fue a los Dodgers se convirtió en un pelotero ejemplar, que tuvo una influencia positiva tanto en el campo de juego, como en el aspecto individual con sus compañeros.
Después volvió a cambiar y en el 2009 fue suspendido 50 juegos por violar la política antidopaje de las Grandes Ligas. A su regreso al campo de juego su nivel fue bueno, pero no como en los primeros días que jugó para los Dodgers.
Ramírez no ha tenido la mejor campaña, en la que se ha visto afectado por lesiones, y en tres ocasiones ha sido dado de baja mientras se recupera, por lo que ha participado sólo en 66 duelos.
En esta ocasión los Medias Blancas podrían aprovechar al dominicano como bateador designado, ya que el equipo nunca sustituyó a Jim Thome para dicho puesto.
A Manny no sólo le conviene hacer su mejor papel con los Medias Blancas para tratar de llegar a la fase final, sino porque su desempeño será vital para ver si puede conseguir un contrato en el 2011.