El ex director gerente del Fondo Monetario Internacional Rodrigo Rato ha afirmado hoy que América Latina debería ser una de las regiones del mundo que salga "robustecida" de la crisis, lo que no ocurrirá "automáticamente" y dependerá de su "agenda de futuro".
Durante su intervención en el VIII Encuentro Santander-América Latina de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo, Rato ha afirmado que la política macroeconómica de esta región ha sido positiva en los últimos años y ha supuesto realmente una "transformación".
Rato ha afirmado que América Latina está siendo capaz de absorber esta crisis y ha añadido que las "lecciones del pasado han sido positivas", aunque "no va a ser una excepción al resto del mundo y se va a enfrentar a una nueva realidad".
Y ha explicado que esa nueva realidad va a afectar a su financiación, con una caída considerable de sus flujos financieros; a su crecimiento y a su equilibrio exterior y abre incógnitas importantes.
Como fortalezas de esta región, Rato ha citado el marco macroeconómico y las expectativas de inflación, su flexibilidad cambiaria y sus instituciones económicas y democráticas, la mejora del marco financiero privado, su situación geopolítica o las materias primas.
Sin embargo, tiene una diversificación comercial pobre y una concentración en las exportaciones de materias primas, un nivel de ahorro limitado y continúa teniendo un déficit de integración social importante.
Rato ha afirmado que en esta nueva realidad, América Latina debe ser consciente de que tras un paso "satisfactorio" por la crisis, que "habla muy bien de lo que se ha hecho hasta ahora", tiene que pensar en lo mejor, pero prepararse para tiempos "más difíciles", en los que los márgenes monetarios y fiscales se están agotando.
Ha explicado que la "gran transformación de la globalización a la que asiste el mundo" va a cambiar los focos de crecimiento, que ya no van a ser el consumidor americano, lo que afectará a América Latina y al resto del mundo.
Rato ha dicho que América Latina debería ser una de las regiones del mundo que salga "robustecida" de la crisis en la nueva realidad mundial, pero también ha advertido de que eso no va a ocurrir "automáticamente" por lo que se ha hecho en el pasado, sino que dependerá de la "agenda de futuro".
Ha citado como parte de esa agenda la liberalización interna de los mercados, el aumento del potencial del crecimiento, una definición clara del papel del sector público, la diversificación de las exportaciones, una mayor integración regional, una mejor política social, unos horizontes fiscales estables y una recuperación del atractivo a la inversión internacional.
En el encuentro también ha intervenido el ex secretario de Hacienda de México Francisco Gil, quien ha abogado por acometer una reforma laboral en ese país para frenar la caída del desempleo.
Según Gil, esa reforma debe incluir medidas para flexibilizar el mercado de trabajo, porque la rigidez de las contrataciones impide el crecimiento del empleo. EFE
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