Edda Martinelli de Dutari fue embajadora ante la Santa Sede del 2000 al 2004, durante la administración de Mireya Moscoso y hace poco supo que en El Vaticano se adelantan conversaciones para encontrar la comunicación entre China Continental y Taiwán. Justamente Juan Pablo II, estaba tras eso.
Así era él. Su papel en la política lo tomó muy en serio, prueba de ello es que se le considera artífice de la caída del Muro de Berlín, como dijo a Panamá América el ex presidente Ernesto Pérez Balladares. El mandatario conoció al Sumo Pontífice durante una visita a El Vaticano.
A Martinelli, hablar del Papa parece apasionarla. Recuerda cada detalle de su estadía con la claridad de quien lo disfrutó. No se cansó de repetir que ser canciller ante la Santa Sede es un privilegio y que ella era consciente de ello.
Martinelli tenía mucho que contar pero no quiso dejar por fuera las anécdotas que describen a un Papa humilde y abierto al mundo sin reparos.
Su nombramiento fue una sorpresa. Cuando supo que iría a El Vaticano en calidad de canciller, no pudo más que agradecerlo a Dios infinitamente.
Un buen día le tocó presentar sus credenciales como parte del protocolo. La recibió el propio Juan Pablo II y no dudó en preguntarle: "¿usted es embajadora de carrera?". Edda, una mujer elocuente respondió: "no, Santo Padre pero creo que lo voy a hacer muy bien". El Papa sonrió tiernamente como aprobando su disposición para el desafío.
Y hay más. Ella, como ocurre en el primer día de clases, era la nueva del grupo. En una ocasión se dirigían al entierro de un cardenal en una ciudad cercana cuando de pronto se escuchó una voz que dijo: "viene el Papa" y todos se apartaron abriéndole un camino de honor. El pasó y antes de irse, retrocedió unos pasos para estrechar las manos de Edda.
Lo que esta panameña sintió aquel día no tiene aún palabras para expresarlo, "orgullo", entre otros muchos sentimientos.
Para Martinelli, Juan Pablo II es irremplazable. Su inagotable decisión por atender cada rincón del mundo y hacerlo partícipe del catolicismo mantendrán viva su imagen en todo el mundo.
Es por ello que su legado incluiría una larga lista de cualidades y aspectos positivos de los que se atrevió a mencionar algunos.
Juan Pablo II tiene entre sus méritos el ecumenismo, haber acabado con el comunismo, las reformas al Vaticano y dar a conocer la religión. El Papa se esmeró por unir al hombre con Dios. Fue un convencido de que el aprendizaje debía estar a la mano de todos porque "nada peor que la ignorancia".
Gilberto Alexander Duque Campos, de 32 años, conducía el taxi de la ruta Panamá con placa 8T-13710, el cual colisionó contra el bus de la ruta de Puerto Caimito-La Chorrera, con matrícula 8B-1782, que manejaba Alan Abrego Sanjur, de 34 años.
Este fatal accidente ocurrió en momentos en que la víctima transportaba a su hermano del mismo nombre, que había sido herido en el brazo, rostro y pierna en Puerto Caimito de La Chorrera.
También viajaba en el auto la joven madre Maité quien estaba en su último mes de embarazo y a consecuencia de una fractura que sufrió en la cadera perdió a su hijo, quien se convirtió en la cuarta víctima por accidente de tránsito ese fin de semana. El beisbolista santeño Justiniano Cedeño Gálvez fue declarado culpable del delito de homicidio en perjuicio de Salvador De León, hecho ocurrido en el corregimiento de La Miel, distrito de Las Tablas, el 24 de mayo de 1998.
El doctor Klever de Lora, médico forense del Instituto de Medicina Legal de Los Santos, certificó que la muerte de Delgado se debió a un "shock" provocado por una herida penetrante de arma blanca. La Asociación Nacional Profutbol (Anaprof) de Panamá sancionó con tres años de suspensión al jugador Roberto Correa por golpear a un árbitro en la final del torneo local el 25 de mayo de 2004.
Se consideró en que la gravedad del asunto amerita la expulsión temporal sin dar posibilidad de apelación al jugador del equipo Plaza Amador.