El presidente de la Corte Suprema de Justicia (CSJ) de Bolivia, Eddy Fernández, renunció hoy a su cargo, del que estaba suspendido desde mayo de 2009, al argumentar que es imposible que avance el juicio de responsabilidades que la Cámara de Diputados planteó en su contra.
"No hubo la posibilidad de que avanzara el juicio de responsabilidades que me plantearon y no puedo quedar permanentemente suspendido", afirmó Fernández en una rueda de prensa en la ciudad de Sucre, sede del Poder Judicial, donde anunció su renuncia al cargo de ministro y presidente de la CSJ, informaron medios locales.
Fernández justificó su decisión porque el Congreso Nacional, que le abrió un juicio de responsabilidades al acusarle de retrasar el proceso por genocidio contra un ex presidente boliviano, "se ha extinguido".
Para el ex presidente de la CSJ, la Asamblea Legislativa, el nombre que ha adquirido el Congreso con la nueva Constitución del país, "no tiene competencia para juzgar hechos que ocurrieron con anterioridad al acto de elección y posesión de la misma".
Eddy Fernández fue suspendido en mayo de 2009 de su cargo por la Cámara de Diputados, de mayoría oficialista, acusado de retrasar el juicio por genocidio contra el ex presidente Gonzalo Sánchez de Lozada y miembros de su Gobierno.
El proceso contra Fernández pasó así al Senado, que entonces tenía mayoría opositora, y que aplazó en varias ocasiones la instalación de la audiencia para enjuiciar al ex presidente de la Corte Suprema de Justicia.
Según el ex presidente de la CSJ, su caso está en un "vacío jurídico", ya que los ex senadores "no cumplieron con su responsabilidad y emerge una nueva Asamblea Legislativa sin competencia para juzgar hechos que acontecieron antes de su posesión".
No obstante, el senador oficialista René Martínez anunció hoy a los medios que el juicio de responsabilidades contra Fernández se instalará en la presente legislatura de la Asamblea Legislativa, pese a su renuncia.