El Estado guatemalteco exhumará mañana, por primera vez, los restos de cinco víctimas del conflicto armado que desangró este país entre 1960 y 1996, informó hoy a Efe el director del Programa Nacional de Resarcimiento (PNR) de la Presidencia, César Dávila.
Dávila explicó que los restos están en una fosa común situada en el caserío Agua Blanca I, del municipio de Aguacatán (Huehuetenango), a unos 300 kilómetros al noroeste de la capital.
Según el funcionario, la exhumación es la primera actividad de este tipo que realizará el Estado, en coordinación con la Secretaría de la Paz (Sepaz), el PNR, el Instituto Nacional de Ciencias Forenses (Inacif) y el Ministerio Público (Fiscalía).
Con anterioridad, ese proceso lo asumieron las organizaciones sociales y la Fundación de Antropología Forense de Guatemala (FAFG), debido a la falta de voluntad política de los Gobiernos anteriores, señaló Dávila.
La FAFG ha realizado desde 1992 unas 1.100 exhumaciones en diferentes puntos del interior del país y localizó a 5.025 osamentas de indígenas y campesinos que murieron masacrados durante la guerra.
Otras 800 osamentas fueron halladas en 300 exhumaciones realizadas por otras instituciones, entre ellas del Organismo Judicial (OJ).
Sin embargo, Dávila destacó que ésta es la primera vez que un Gobierno "asume la responsabilidad política que le corresponde al Estado sobre las violaciones a los derechos humanos que se cometieron durante el conflicto y da inicio al proceso de exhumaciones".
El director del PNR dijo que "a partir de hoy el Estado institucionaliza el proceso de exhumaciones" a través del Inacif.
Las cinco osamentas que serán exhumadas corresponden a indígenas que el 26 de febrero de 1982 fueron detenidos y asesinados por el Ejército.
Según la investigación, los militares ingresaron a media noche al casco urbano de Aguacatán y detuvieron a Félix Cruz Mendoza, Roberto Virgilio Gamas Mendoza, José Ailón Ailón, Gaspar Ailón Solís y su hijo del mismo nombre.
"Los cinco fueron atados de las manos y trasladados al río Bocá, en el caserío de Agua Blanca I de la aldea Patzalán, donde fueron ejecutados extrajudicialmente y luego enterrados en ese lugar", según informaron familiares de las víctimas al PNR.
El conflicto armado de Guatemala (1960-1996) dejó unas 250.000 víctimas, entre muertos y desaparecidos, según la Comisión del Esclarecimiento Histórico (CEH) o Comisión de la Verdad.