El Supremo de Paraguay restituyó hoy en las filas de la Policía al comisario de la unidad contra Delitos Económicos, Vidal Machado, quien había sido dado de baja por su presunta complicidad en el intento de robo de un banco en Asunción.
La Sala Penal del Supremo, con el voto a favor de los magistrados Sindulfo Blanco y Miguel Bajac y en disidencia de la jueza Alicia Pucheta, aprobó la restitución de Machado, quien apeló ante esta instancia contra la baja deshonrosa aplicada por el Tribunal de Calificaciones de la Policía el 24 de agosto de 2006.
En esa ocasión, el colegiado policial también apartó de sus filas a otros sesenta agentes por faltas y delitos que van desde abandono del cargo a acusaciones de homicidios y extorsión.
Esas disposiciones habían sido ratificadas por un decreto del Poder Ejecutivo en diciembre de 2006.
Machado, hermano del ex comandante de la Policía, Viviano Machado, quien renunció el año pasado a su cargo por otro ilícito en el que está vinculado su familiar, fue dado de baja tras ser acusado por la Fiscalía de haber facilitado la huida de los miembros de una banda que intentó robar una sucursal en Asunción del holandés ABN Amero Bank, en febrero de 2006.
Las autoridades descubrieron un túnel de más de cien metros de longitud y cuatro de profundidad, que partía de una casa hasta el muro de hormigón del sótano del banco, pero los ladrones habían escapado poco antes de la llegada de la policía.
Uno de los supuestos involucrados en la excavación del túnel, declaró a los periódicos paraguayos que Machado facilitó a la banda equipos de comunicación con la frecuencia de la policía y alertó a sus miembros de que el túnel había sido descubierto.
El ex comandante de la Policía, quien había designado a su hermano como uno de sus colaboradores durante su gestión, renunció al cargo el 20 de agosto de 2009, tres días después del asesinato en un incendio de la esposa y dos hijas del comisario Edgar Salcedo, que fue atribuido a disputas con narcotraficantes.
En la ocasión, el comisario Vidal Machado fue acusado por la Fiscalía de haber realizado presuntas amenazas telefónicas al hermano de Salcedo, el también comisario Ramón Salcedo.
Una semana antes de ese atentado, Salcedo acompañó una operación antidrogas en la que su hermano, el también comisario Ramón Salcedo, decomisó 10 kilos de cocaína, en el Chaco (Región Occidental), de uno de los cinco camiones que hacían parte de una flota que provenía de Bolivia con un cargamento de jabón.