El mariscal de campo de los Vaqueros de Dallas, Tony Romo, retornó hoy, jueves, a los entrenamientos con los Vaqueros de Dallas, un día después que fuese enviado a su casa con síntomas de gripe.
Cuando los periodistas le preguntaron como se sentía, Romo contesto que estaba mucho mejor y en plenitud de valor al máximo con su equipo.
Por su parte, el entrenador de los Vaqueros Wade Phillips dijo que el gran problema para Romo iba a ser el tener que hacer un trabajo doble en el entrenamiento del jueves.
Otro jugador clave para los Vaqueros, el atacante Jason Witten, que tenía problemas con una torcedura de tobillo izquierdo, también regresó al entrenamiento después de perderse el del miércoles, mientras que el corredor Marion Barber y el defensa Ken Hamlin también llegaron para trabajar a pesar de sus lesiones.
Romo dijo que a pesar de no haber entrenado se encuentra listo para jugar el domingo. "Es diciembre. Todo mundo juega con diferentes problemas. Es parte del deporte", dijo el mariscal de campo, que se ha consolidado como uno de los jugadores clave en el equipo tejano.
Los Vaqueros, que tienen marca de 9-6, enfrentarán a las Águilas de Filadelfia el domingo, y con un triunfo se harían del comodín en la Conferencia Nacional (NFC).
Romo se vio limitado debido a una lesión en la espalda, y a mediados de la presente campaña dejó de participar en tres partidos debido a que se fracturó el dedo meñique en la mano de lanzar.