La presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, aseguró hoy que la pobreza "inhibe del ejercicio pleno de la ciudadanía" y dijo que la democracia es el camino para el desarrollo y la inclusión, durante un acto de homenaje en el estado de Minas Gerais.
"Brasil será próspero de forma efectiva cuando no exista más pobreza en nuestro país. Por razones evidentes, la pobreza inhibe el ejercicio pleno de la ciudadanía. El rescate de la pobreza equivale a una verdadera emancipación política", dijo la jefa del Estado, en la ciudad histórica de Ouro Preto.
La presidenta, quien recordó sus años de lucha contra la dictadura que rigió en Brasil entre 1964 y 1985, por los que fue torturada y encarcelada, aseguró que el país está escalando hacia nuevas cotas de madurez, en un discurso recogido en un comunicado oficial.
"Estamos conquistando un nuevo grado de madurez de nuestra conciencia cívica en un ambiente creciente de libertad", dijo Rousseff quien agregó: "Queremos una democracia en su compleja entereza. Una democracia hecha de electores y también de ciudadanos plenos. En este camino se entrelazan desarrollo e inclusión".
La jefa del Estado recibió hoy en Ouro Preto el Gran Collar de la Inconfidencia (conjura), la distinción de mayor rango de Minas Gerais, considerada cuna de la patria brasileña por la famosa conjura contra la corona portuguesa organizada allí a fines del siglo XVIII.
Además, la presidenta y el gobernador regional, Antonio Anastasia, presenciaron la sepultura de los restos mortales de tres supuestos integrantes de la emblemática conspiración, movimiento que supuso el primer intento de independencia de Brasil.
Las osamentas de los tres conjurados sepultados hoy, quienes fallecieron en África hace más de 200 años, fueron recientemente identificadas por la Universidad de Campinas (Unicamp) tras 10 años de estudio.
Uno de los líderes más destacados de la histórica conjura, Joaquim José da Silva Xavier, apodado Tiradentes, fue ejecutado en la horca y descuartizado como represalia en 1792.
Con la proclamación de la República en 1889, Tiradentes se convirtió en símbolo de la independencia nacional y cada 21 de abril se conmemora el aniversario de su muerte.