Rousseff se refleja en Lula y Serra reitera oferta de aumentos salariales


La candidata oficialista a la Presidencia de Brasil, Dilma Rousseff, insistió hoy en que dará "continuidad" al Gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva, mientras que el opositor José Serra, que pugna por llegar a una segunda vuelta, reiteró su promesa de un fuerte aumento salarial.


Rousseff, abanderada del Partido de los Trabajadores (PT) y clara favorita para las elecciones del próximo 3 de octubre, aprovechó su espacio gratuito en la televisión para hacer un nuevo repaso de los avances sociales y económicos que el país ha experimentado en los últimos años, durante la gestión de Lula.


La candidata, a quien los sondeos le atribuyen una intención de voto en torno al 50%, puso énfasis hoy en el apartado económico y se refirió a la crisis financiera global que estalló en 2008, la cual definió como "la peor de los últimos 80 años".

 

Según Rousseff, "en otros tiempos, una crisis de esa naturaleza habría quebrado a Brasil", pero "la forma de gobernar de Lula y sus decisiones acertadas, hicieron que el país esté más fuerte hoy que nunca", con lo que "pudo vencer" las turbulencias financieras.


"Esa es la gran diferencia entre nuestro Gobierno y el pasado", afirmó Rousseff en clara alusión a la gestión de Fernando Henrique Cardoso (1995-2003), antecesor de Lula y en cuyo Gobierno Serra se desempeñó como ministro de Planificación primero y de Salud después.


Rousseff también insistió en que tiene "la experiencia de haber trabajado lado a lado con Lula" durante los últimos ocho años y en que el actual mandatario conserva, tras dos mandatos consecutivos, una popularidad cercana al 80 por ciento.

 

Serra, por su parte, a quien los sondeos le adjudican cerca del 30% de intención de voto, insistió en que el salario mínimo de los brasileños, actualmente de 510 reales (296 dólares), puede aumentar "inmediatamente" más de un 10%, sin afectar las arcas del Estado ni a la empresa privada.


"Llevaré el salario mínimo a 600 reales (348 dólares) y aumentaré 10% todas las jubilaciones y pensiones", afirmó Serra, del Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB), al esgrimir cifras que muchos economistas del Gobierno y del sector privado han puesto en duda.


"Siempre es así. Cuando la oposición dice que se puede hacer mucho más, el Gobierno dice que no es posible", declaró Serra.

 

A ocho días de las elecciones, el candidato opositor pretende conquistar a una franja de indecisos que se calcula en torno al 6% del electorado, a fin de impedir que, como dicen todos los sondeos, Rousseff sea elegida como la primera presidenta de Brasil en la primera vuelta del domingo 3 de octubre.


Según las normas electorales brasileñas, si ese día ninguno de los candidatos supera el 50% de los votos, deberá disputarse una segunda vuelta, prevista para el 31 de octubre, lo que supondría extender la campaña durante casi un mes más.


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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