Ryan e Iván Rodríguez vivieron una jornada inolvidable


Por primera vez en la historia de los Vigilantes de Texas, la Serie Mundial llegó a Arlington y el primer partido se convirtió en una jornada histórica para dos legendarios como Nolan Ryan y el puertorriqueño Iván Rodríguez.


Ryan, como presidente y nuevo dueño de los Vigilantes, logró de nuevo que todo fuese deslumbrante tanto en la organización como en lo que luego sucedió en el diamante para su equipo.


El "Expreso de Alvin" hizo el primer lanzamiento ceremonial hacia otro ex astro de los Vigilantes, Rodríguez. Fue un gran momento para los espectadores henchidos de orgullo, sin que les importase que la pelota hubiera botado antes de llegar al guante.

 

El lanzamiento de Ryan botó atrás del plato y hacia la derecha de Rodríguez. Si hubiera estado allí un bateador zurdo, posiblemente habría tenido que eludir la pelota. Rodríguez la atrapó con facilidad.


"Había un ambiente formidable, los aficionados estaban muy animados", comentó Rodríguez. "Estar en esta ceremonia, con los Vigilantes en la Serie Mundial por primera vez en la historia, fue para mí un honor".


El lanzamiento ciertamente no tuvo una gran velocidad, como en el primer tiro de Ryan para el juego uno de la serie por el Campeonato de la Liga Americana. La velocidad de ese lanzamiento fue calculada en unas 85 millas por hora por el receptor Jim Sundberg.

 

"Descosí mis pantalones cuando me agaché para atraparlo", bromeó Sundberg. "Los rompí. Ya no puedo usarlos. Se separaron por las costuras. Se acabaron".


Ryan tuvo otra buena excusa para este tiro que botó, había salido al montículo con ropa de vestir, incluso camisa blanca de manga larga y corbata roja de los Vigilantes.


Rodríguez llegó a los Vigilantes cuando Ryan todavía lanzaba. Fue un astro de los tres equipos de Texas con banderines de división en la década de los 1990, y designado el Jugador Más Valioso (MVP) de la Liga Americana en 1999. Regresó a finales de la temporada del 2009, y luego jugó para los Nacionales de Washington este año.

 

"Cuando ganaron la Liga Americana, yo estaba en casa mirando el partido y se me puso la carne de gallina", comentó Rodríguez. "Mis ojos se humedecieron al ver eso porque me siento parte. Estuve aquí mucho tiempo, de modo que me alegra cualquier éxito que tenga este equipo".


Por lo tanto no podría perderse esta primera vez histórica. Cuando habló con el equipo para comunicar que estaría presente en el tercer partido, el equipo lo puso a trabajar para que consiguiera sus asientos y le encargaron que recibiese el lanzamiento de Ryan.


Rodríguez recibió una sonora ovación y respondió con el mismo cariño de siempre para repartir varios saludos calurosos.

 

Después de que saludó de mano a Ryan y de que ambos posaron para fotografías, Rodríguez recibió un abrazo de la persona que dirigió al equipo cuando estuvo en el club, el ahora ex presidente George W. Bush, que portaba una chaqueta de los Vigilantes.


Ryan no saludó a Bush desde el terreno de juego. No tenía que hacerlo porque estaba sentado en la misma primera fila, al otro lado de la ex primera dama, Laura Bush, a los que luego acompañó durante el partido, el tercero de la Serie Mundial, que ganaron por 4-2 a los Gigantes de San Francisco.


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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