El presidente de El Salvador, Elías Antonio Saca, advirtió hoy a los sindicalistas que protestan por un bono económico y que han impedido las consultas en un hospital pediátrico que no colmen "su paciencia".
El mandatario dijo que el Gobierno ha actuado "con prudencia" ante la protesta que se ha realizado con mayor énfasis en el hospital pediátrico Benjamín Bloom, de San Salvador, pero que no tiene el "compromiso de pagar ese dinero".
Integrantes del Sindicato Gremial de Trabajadores de Enfermería de El Salvador (SIGEESAL) mantienen por cuarto día consecutivo una protesta en ese hospital y han impedido la entrada de su director y de médicos.
Los trabajadores exigen un bono de 300 dólares como complemento de su salario para final del año.
Medios locales han afirmado que la medida, que comenzó hace unos días y que ha incluido marchas y protestas en otros hospitales, provocó hasta este miércoles la suspensión de 1.800 consultas y 105 cirugías en el Bloom, único especializado en pediatría con que cuenta el sistema público de salud.
Los trabajadores de salud "tienen un escalafón y se les aumenta cuando les corresponde. Nosotros (el Gobierno) no tenemos 300 dólares para darles", afirmó Saca.
Enfatizó que la protesta es un "juego político, un invento político para meter en problemas al Gobierno".
"No abusen de mi paciencia porque si no tendré que tomar otras medidas" a fin de "defender a la gente", advirtió.
Según el mandatario, los protagonistas de estos hechos son "un grupúsculo de sindicalistas" que "responden" a intereses del opositor Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN, izquierda).