SALUD**En el 2001, motivados por la ola de denuncias que desde siempre se hacen de los certificados médicos falsos, nuestro diario decidió dispersar un grupo de periodistas para que recorrieran algunas de las numerosas clínicas que operan en la ciudad capital y sus alrededores. Lo que recogimos al cabo de unos pocos días de pesquisa rebasó todas nuestras expectativas. Por el pago de una consulta expiden certificados de incapacidad a gente sana.
INCAPACIDAD**Algunas, al menos, se tomaban el cuidado de examinar al supuesto "paciente", que estaba totalmente sano. Al cabo de una toma de presión y un auscultamiento ligero de las pulsaciones del corazón, la dilatación de pupilas y la muestra de la garganta, nuestros periodistas salían con su flamante certificado de incapacidad laboral de uno o más días, dependiendo de la paga. El Ministerio Público inició una investigación, de la cual se recogen hoy resultados curiosos.
ABUSO**En uno de los casos, el de una clínica en Veracruz, el Ministerio de Salud ha dictaminado que los certificados están en regla. Y, formalmente, tiene razón, pues están numerados, tienen la firma del médico, los datos del "enfermo", el diagnóstico, su fecha y - lo más importante - los días libres a pagar por el empleador. El país pierde cada año decenas de millones de balboas por el abuso que, por lo que vemos, nadie tiene la menor intención de finiquitar.