La ex gobernadora de Alaska Sarah Palin saca mañana al mercado un libro autobiográfico en el que los analistas ven claras ambiciones presidenciales, aunque ella asegura que por el momento no tiene la Casa Blanca "en el radar".
Así lo aseguró hoy en una entrevista con la presentadora Oprah Winfrey durante una aparición televisiva con la que calienta motores de cara a la publicación de su libro "Going Rogue", algo así como "a mi aire", un título que hace alusión a su carácter independiente.
Por el momento, la ex candidata vicepresidencial republicana dice tener la vista puesta en las elecciones legislativas de finales del próximo año, en las que los republicanos esperan ganar terreno a sus rivales demócratas que ahora controlan ambas cámaras del Congreso.
"Me estoy concentrando en el 2010 y en asegurarme de que hacemos frente a los problemas", dijo Palin, muy dentro de la ortodoxia republicana, durante la entrevista grabada la semana pasada y que se retransmitió hoy.
"No sé lo que voy a estar haciendo en el 2012. (el competir por la presidencia) No está en la pantalla de mi radar ahora mismo", afirmó Palin durante la entrevista en uno de los programas diurnos con más audiencia de la televisión estadounidense.
La ex gobernadora aseguró, por lo demás, que durante los meses que formó parte de la campaña del ex aspirante republicano a la Casa Blanca John McCain lo que más le molestó fueron las afirmaciones de que había prohibido ciertos libros en las bibliotecas de Wasilla, la ciudad de Alaska de la que fue alcaldesa.
Dijo, por otro lado, que no le sorprendió cuando recibió una llamada de la campaña de McCain preguntándole si quería ser su "número dos".
"Me sentía segura de mis habilidades y mi experiencia ejecutiva y sabía que (el de vicepresidente) era un trabajo ejecutivo", afirmó.
La ex gobernadora se refirió también a Levi Johnston, el joven que tuvo un bebé con su hija adolescente, Bristol, con quien nunca se casó y que se ha convertido en un crítico de Palin.
La ex candidata a la vicepresidencia de EE.UU. indicó que Johnston ha optado por una vía "poco saludable", pero aseguró no guardarle rencor, a lo que añadió que le desea lo mejor y reza por él.