El presidente francés, Nicolas Sarkozy, afirmó hoy que la cumbre de jefes de Estado y de Gobierno de los países del G-20 que se celebrará este mes en Pittsburgh (EE.UU.), debe arrojar resultados concretos en cuanto a respuestas a la crisis mundial.
Sarkozy dijo en una rueda de prensa conjunta en Brasilia con su homólogo brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, que la cita de Pittsburgh puede ser "conclusiva" en algunos asuntos y hay que tratar de garantizar que "no sea una cumbre para nada".
Los gobernantes de los países que forman el G-20 se reunirán el 24 y 25 de septiembre en Pittsburgh, donde se espera que reafirmen su compromiso con el fortalecimiento del sistema financiero para impedir riesgos excesivos y futuras crisis, así como el apoyo al crecimiento sostenido de las economías.
Sarkozy defendió un reequilibrio del voto en el Fondo Monetario Internacional (FMI) para dar más participación a los países emergentes, como Brasil, con el que su Gobierno tiene una "alianza estratégica".
Tanto Brasil como Francia forman parte del G-20, grupo integrado por las 20 mayores economías del planeta, entre industrializadas y emergentes.
"Hay que decirle a Brasil que tiene sus deberes pero también sus derechos", dijo el presidente galo al subrayar el potencial del coloso suramericano.
En ese sentido, defendió no sólo la reforma del Consejo de Seguridad de la ONU, en el que considera que Brasil debe tener un asiento permanente y África debe ocupar otro, sino que también abogó por una ampliación del Grupo de los Ocho (G-8).
"No puede ser que en el G-8 inviten a Brasil a un desayuno al tercer día de reuniones", expresó el mandatario galo para señalar que el gigante suramericano debe ser un invitado de primera línea.
Sarkozy señaló en una entrevista publicada ayer que considera que el G-8 (Estados Unidos, Alemania, Japón, Canadá, Francia, Reino Unido, Italia y Rusia), debe convertirse en G-14 con la inclusión de Brasil, China, India, México, Sudáfrica y Egipto.
Por su parte, Lula recordó hoy en la misma rueda de prensa que Brasil y Francia han trabajado juntos con éxito en el G-20 y otros foros internacionales.
"Brasil y Francia están juntos para reforzar el diálogo entre las economías industrializadas y los emergentes cuya voz necesita ser escuchada", manifestó el presidente brasileño.
Lula señaló que en Pittsburgh "vamos a insistir en la reglamentación transparente de los agentes financieros", aunque destacó que los cambios que en su opinión necesita el sistema financiero internacional se producen con más lentitud de la que le gustaría a él y a Sarkozy.
"Quedó claro que el mundo no puede sobrevivir a una tercera onda de especulación como esa que ya vivimos", apuntó Lula.
Los dos países también trabajan para defender propuestas conjuntas en la cumbre contra el cambio climático que se celebrará en diciembre próximo en Copenhague.
"Llevaremos una posición común a Copenhague porque no tenemos el derecho de fracasar en Copenhague", agregó Sarkozy.