Se incrementa en el béisbol la oposición a la ley de inmigración de Arizona


La figura del piloto de los Medias Blancas de Chicago, Ozzie Guillén, volvió a levantar su voz y esta vez no fue para cuestionar el juego de su equipo o su enfrentamiento con los periodistas sino para oponerse abiertamente a la nueva ley de inmigración ilegal aprobada en el Estado de Arizona.


Guillén ha sido categórico y directo en su posicionamiento en torno a la polémica ley que considera "injusta" y "discriminatoria" contra toda su "gente" la comunidad latinoamericana de dentro y fuera de Estados Unidos.


Si el piloto de los Medias Blancas fue inflexible a la hora de defender la gran aportación que los peloteros latinoamericanos hacen dentro del deporte considerado pasatiempo nacional en Estados Unidos, ahora también ha reaccionado de la misma manera al pedir públicamente un "boicot" contra el estado de Arizona.

 

Guillén lo ha solicitado para el deporte del béisbol de las Grandes Ligas y para eso lo primero que ha pedido ha sido que no se dispute en Phoenix el partido de las Estrellas del 2011 y que los peloteros lo boicoteen.


Si le tocara ir al Juego de Estrellas de 2011 en Arizona, Guillén no aceptará las tareas de piloto o entrenador en oposición a la nueva ley en ese estado contra la inmigración ilegal, en la que se "criminaliza" a la persona indocumentada por parte de la policía, por el simple hecho de su apariencia de latino o hispano.


La opinión de Guillén es la de la mayoría dentro de los latinoamericanos que están en las Grandes Ligas, pero ninguno ha levantado la voz de la manera y con la claridad como lo ha hecho el ex jugador de los Medias Blancas y ahora su manejador.

 

Guillén, quien en 2006 adoptó la ciudadanía estadounidense, criticó con dureza la ley que fue promulgada la semana pasada y defendió los derechos de los inmigrantes.


El Juego de Estrellas del año entrante tendrá como sede el Chase Field en Phoenix, campo de los Cascabeles de Arizona, equipo que milita en la Liga Nacional.


Guillén también advirtió sobre la posibilidad de un boicot al béisbol en Arizona para que los equipos retiren sus sedes de pretemporada.

 

El sindicato de peloteros fue categórico al deplorar la ley y advertir que la misma podría tener un "impacto negativo en cientos de jugadores que son ciudadanos de países ajenos a Estados Unidos".


"Estos jugadores internacionales son parte integral de nuestro pasatiempo nacional y son miembros importantes de nuestra asociación", declaró Michael Weiner, jefe del sindicato, según un comunicado dado a conocer por su organización.


Según las cifras de Grandes Ligas, casi el 30 por ciento de los jugadores de los 30 clubes nacieron en el extranjero y la gran mayoría son de origen hispano.

 

Weiner indicó que la ley podría obligar a los jugadores extranjeros y familiares a tener que demostrar su estatus migratorio en todo momento, pese a que se encuentren legalmente en el país, algo completamente "irracional y sin sentido".


"Esta ley también puede afectar a jugadores que son ciudadanos estadounidenses, pero que caen bajo la sospecha de las autoridades por ser de descendencia extranjera", subrayó Weiner.


El gerente general de los Cascabeles, Ken Kendrick, reconoció que el conjunto de la situación que se ha generado es negativa y nada constructiva.


"Creemos que el gobierno federal es el que deberá actuar con prontitud para discutir y solucionar el asunto de la inmigración de una vez por todas", declaró Kendrick en nombre del equipo.


Además, en Arizona, que cuenta también con equipos en todos los deportes profesionales y universitarios, es sede para competiciones, de boxeo, NASCAR, golf y tenis, entre otras especialidades.


Sin embargo, la oficina del comisionado del béisbol, Bud Selig, a diferencia de lo que ya ha hecho la de la NBA con el apoyo a los Suns de Phoenix que rechazaron la nueva ley y contra la discriminación de la comunidad latina, sigue sin reaccionar.


Pero al mismo tiempo que Guillén, de 46 años, manifestaba su rechazo de acudir a un clásico de medio año a raíz de la ley, el fiscal general de San Francisco, el hispano Dennis Herrera, también le envía una carta a Selig, para que cambiase la sede de Phoenix.


En los mismos términos se manifestó el congresista demócrata por Nueva York, José Serrano, quien envió también una carta a Selig para que retire a Phoenix como la sede del Juego de las Estrellas del béisbol de las Grandes Ligas del 2011.


Serrano, que calificó la ley de "extremista" y "discriminatoria", le recordó a Selig que al Juego de las Estrellas va el mejor talento del béisbol, sin importar el origen de los peloteros, pero el mismo no se podría dar en un estado, donde de no ser peloteros muchos de ellos podrían ser rechazados o detenidos.


El último senador demócrata que se ha unido al boicot del Partido de las Estrellas en Phoenix ha sido Robert Menéndez que ha pedido al sindicato de jugadores que lo lleve a efecto.


Menéndez, al igual que Serrano, ha sido categórica al definir la nueva ley de Arizona como "injusta" y discriminatoria contra la comunidad latina.


El senador, de origen cubano, por Nueva Jersey, recuerda en la carta enviada a Weiner, que el 27 por ciento de los peloteros en las Grandes Ligas son "Latinos", y no deben estar sujetos a una ley que "discrimina" por el origen racial.


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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