El sistema utilizado por el gobierno para llevar las negociación de los tratados de libre comercio con Singapur, Estados Unidos y Chile ha recibido el apoyo de la mayoría del sector privado y productivo del país.
El TLC con Singapur es casi un hecho y solo debe ser aprobado por la Asamblea Nacional. Mientras que con Estados Unidos y Chile se espera la confirmación de la próxima ronda.
En materia energética, el gobierno ha recibido fuertes críticas por la falta de una línea definida y por las pocas alternativas al incremento del petróleo, aunque se espera que la utilización del gas sea un paliativo a su aumento.