SECUESTRO**Seguramente el país entero debe estar dispensando un cerrado aplauso y felicitación al excelente trabajo rendido por todos los cuerpos policiales y de seguridad del Estado, que hicieron posible la liberación, sanos y salvos, en la tarde de ayer, de dos niños de 12 y 13 años, hijos de un prominente abogado local, Jorge Garrido, quienes fueran secuestrados a la salida de su escuela el pasado lunes por una banda de criminales cobardes.
EFECTIVIDAD**Bastó 48 horas al equipo integrado, entre otros, por el secretario del Consejo de Seguridad Nacional, Ramiro Jarvis; el jefe de la Policía, Carlos Barés y el director de la Policía Técnica Judicial, Rodolfo Aguilera, todos bajo la tesonera coordinación del ministro de Gobierno, Arnulfo Escalona, para rescatar a los dos cautivos y detener a cinco de los facinerosos. Esta vez se ensayaron sofisticados medios de localización electrónica y de combate antiterror.
MÉRITO**Especial mérito tuvo el capitán Vega Pino, al mando de la unidad de comandos que ejecutó el operativo final. Los desalmados son panameños, residentes en calle 4ª, Río Abajo, con un largo historial policivo. En su degradante e inhumana pretensión de cobrar un rescate, pusieron a uno de ellos a llamar a sus padres. Por parte de los medios, aunque todos lo sabíamos desde un inicio, decidimos callar para no comprometer la vida de los niños.