La socialista francesa Ségolène Royal aseguró hoy que pese al duro golpe que le ha supuesto la derrota en las primarias de su partido para conseguir la candidatura a la Presidencia de Francia, apoyará al ganador de las mismas, François Hollande, "con lealtad y entusiasmo".
"He asumido que no seré candidata a las presidenciales. Es cierto que la derrota fue pública, y particularmente violenta. Me había preparado durante cinco años. (...) Y fue un golpe", indica en una entrevista concedida al vespertino "Le Monde".
Royal, expareja sentimental de Hollande y madre de sus hijos, reconoció no obstante que el Partido Socialista se ha dado cuenta de "hasta qué punto la unidad es poderosa", y señaló que defenderá al candidato "con lealtad y entusiasmo".
Este martes, Royal celebrará en la ciudad de Marsella (sureste) su primer mitin, con el que entra de manera activa en una campaña en la que dice que va a aportar su experiencia como excandidata y el vínculo que tiene con las clases populares.
"Francia debe juntar todas sus energías, incluidas las de los jóvenes de los barrios", indicó la actual presidenta de la región Poitou-Charentes, para quien los socialistas deben estar atentos porque el jefe del Estado francés, el conservador Nicolas Sarkozy, "va a entrar en campaña", aunque todavía no ha anunciado formalmente su candidatura a la reelección.
"No sabemos qué va a salir. Pueden pasar también muchas cosas, en política interior o internacional, que determinen el curso de la campaña. Todavía queda mucho, 80 días", precisó en la entrevista a "Le Monde".
Por eso, y pese a que los últimos sondeos apuntan como favorito a Hollande, Royal descartó confirmar su supuesto interés en presidir la Asamblea Nacional en caso de que los socialistas se alcen vencedores en los comicios del próximo mes de mayo.
"Estamos en campaña. (...) Ganemos primero la confianza de los franceses, y pongámonos después a su servicio", concluyó Royal, quien fue relegada al cuarto puesto en las primarias de su partido.