El presidente de Senegal, Abdulaye Wade, presentó hoy las oportunidades de negocio de su país ante la Federación de Industrias de Sao Paulo (Fiesp) y reclamó inversiones de las empresas brasileñas para convertirse en una nación "emergente".
"Queremos hablar de desarrollo. Nuestro interés es convertirnos en un país emergente", afirmó Wade en un discurso durante un encuentro empresarial bilateral celebrado en la sede de la Fiesp, informó esa patronal en un comunicado.
Wade resaltó el régimen democrático y la seguridad jurídica de su país, y mostró proyectos de desarrollo de infraestructura, energía, tecnologías de la información, telecomunicaciones, agricultura y minería, en los que han participado organismos internacionales y naciones como China y la India.
"Trabajamos con el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial, que periódicamente nos felicitan por nuestra gestión económica", agregó Wade.
La directora general de la agencia de atracción de inversiones Apix, Aminta Niane, señaló que desde que se adoptaron en 1993 políticas para sanear la economía, Senegal ha crecido a tasas del 5% anual de media y ha conseguido controlar el problema de la inflación, hoy inferior al 2% anual.
El vicepresidente de la Fiesp, João Guilherme Ometto, destacó las "buenas perspectivas" de inversiones en Senegal en áreas como infraestructura, alimentación, biocombustibles y turismo.
En cuanto al comercio, la Fiesp considera que existe "potencial de crecimiento" de los sectores de algodón, alimentos y bebidas, equipamientos eléctricos y de transporte, mineral de hierro, soja y petroquímico.
El flujo comercial entre Brasil y Senegal es bastante modesto.
En 2008 alcanzó 184 millones de dólares, con un saldo positivo para el país suramericano de 165,6 millones, según datos oficiales brasileños.
Con la visita a la Fiesp, Wade concluyó su viaje de dos días a Brasil, después de encontrarse con el presidente Luiz Inácio Lula da Silva el lunes en la ciudad de Salvador, capital del estado de Bahía.
Durante su encuentro, ambos mandatarios presentaron el III Festival Mundial de las Artes Negras, que se celebrará a finales de año en Dakar y al que será invitado Brasil.