El embajador de EE.UU. en Brasil, Thomas Shannon, minimizó las diferencias entre ambos Gobiernos y afirmó que las coincidencias pesan mucho más y serán el eje de la visita que el presidente Barack Obama hará al país el próximo fin de semana.
"Las discrepancias son normales, sobre todo cuando se trata de Brasil, un país que tiene sus propias opiniones", pero "los puntos de convergencia son mucho más importantes que las divergencias", sostuvo en una entrevista que publicó hoy el diario O Estado de Sao Paulo.
En los últimos años, diferencias políticas en relación a la situación en Irán, Cuba, Venezuela y Oriente Medio, entre otras, crearon algunas fricciones entre Estados Unidos y Brasil, pero según el exsubsecretario de Estado para el Hemisferio Occidental eso es "propio de la relación entre dos grandes países".
Shannon explicó que la visita de Obama, quien el próximo sábado iniciará en la capital brasileña una gira que le llevará también a Chile y El Salvador, "muestra el gran interés de Estados Unidos en Brasil y supone un reconocimiento al papel de Brasil como poder emergente".
El diplomático subrayó el "valor simbólico" del que será el primer encuentro entre Barack Obama y la jefa de Estado brasileña, Dilma Rousseff.
"Se trata del primer presidente estadounidense descendiente de africanos y de la primera mujer elegida para gobernar Brasil", dijo Shannon.
Según el embajador, uno de los aspectos que Obama destacará en su visita a Brasil es la forma en que este país "demostró cómo la democracia y la economía de mercado pueden promover la justicia social", al desarrollar políticas que permitieron el ascenso social de millones de personas.
Sobre la escala que Obama hará en Río de Janeiro el domingo, tras su encuentro con Rousseff en Brasilia, Shannon dijo que uno de los asuntos que despierta el interés del presidente es el hecho de que esa ciudad será sede del Mundial de fútbol de 2014 y de los Juegos Olímpicos de 2016.
"Es un momento de gran confianza en Río de Janeiro", apuntó el embajador.