Lo que "degustan" los "caballeros" que se reúnen en las aceras no tiene, desde luego azúcar ni hierbas aromáticas; suele ser ron barato en pachas, cuando no cosas aún más "espiritosas", y no me parece que tales "vuelvelocos" merezcan el título de licores.
Estoy seguro que los usuarios de estas finuras idiomáticas en declaraciones públicas no se atreven a repetirlas ante sus pasieros y sustituyen libar por chupar y licor por guaro.