Tras el fuerte sismo de magnitud 7.5 que sacudió a Panamá el pasado 9 de octubre, la administración del presidente Donald Trump movilizó una respuesta inmediata en apoyo al país centroamericano.
Atendiendo a la solicitud formal del Gobierno de Panamá, se enviaron equipos especializados y se autorizaron fondos de emergencia para colaborar en las labores de socorro y evaluación de daños. Despliegue técnico y de rescate en las primeras 24 horasEl Departamento de Estado de EE. UU. activó un Equipo de Respuesta de Asistencia ante Desastres (DART, por sus siglas en inglés), el cual incluye a 20 especialistas pertenecientes a dos equipos técnicos de Búsqueda y Rescate Urbano (USAR). Los integrantes de estas unidades arribaron al territorio panameño dentro de las primeras 24 horas del desastre.
Bajo el marco del Memorando de Entendimiento sobre Cooperación Bilateral en Seguridad, el Departamento de Guerra y el Comando Sur de EE. UU. brindan soporte en la logística y monitoreo de la emergencia.
Fondo de asistencia humanitaria
Para reforzar la atención a las familias damnificadas, el Gobierno de Estados Unidos destinó un fondo inicial de $5 millones de dólares en asistencia humanitaria, los cuales serán ejecutados a través de organizaciones locales e implementadores de confianza en las labores de socorro.
El Departamento de Estado informó que está brindando soporte consular activo a los ciudadanos estadounidenses presentes en Panamá. Hasta el momento no se registran ciudadanos estadounidenses fallecidos o heridos.