Opinión
- Ulises Lay
- Urbanista Arquitecto
Escasa planificación
- Las estadísticas revelan que anualmente ingresan a circular en el país 45,000 vehículos automotores de los cuales un 75% circulan en la capital. La razón principal del aumento se debe a que el servicio de transporte público ha sido ineficiente a través de los años, a que las viviendas se construyen cada vez más lejanas del centro de trabajo, a la falta de planificación de las redes viales, a ineficiencia de ejecución de las autoridades de Tránsito. Este aumento de vehículos en la capital especialmente trae consigo que no existen suficientes áreas donde estacionar por más de ocho horas para los empleados y para los que tienen que ir a realizar diligencias. El resultado es que las calles que son para la circulación vehicular están permanentemente con vehículos en ambos lados de los cordones y en muchos casos, sobre las aceras y áreas verdes. La solución de poner boletas o colocar estacionómetros no es la mejor para los resultados esperados.
PROPUESTA
- Que los buses del servicio de transporte público circulen en vías exclusivas para que bajen el tiempo de traslado de los usuarios y que los propietarios de vehículos los dejen en sus casas. Promover con la empresa privada y no con los gobiernos la construcción de estacionamientos que sean accesibles al público. Que los edificios de apartamentos tengan una regulación de suficientes estacionamientos para sus residentes.
La falta de estacionamientos no solo se ha convertido en un problema para los conductores de los 650,000 automóviles que circulan en la ciudad, sino también para los miles de transeúntes que a diario pierden aceras y áreas verdes que han pasado a convertirse en aparcaderos.
Y aunque el problema es de vieja data, las autoridades no han logrado encontrar una solución a corto plazo que resuelva el problema, cuya magnitud queda en evidencia ante la cantidad de infracciones -por estacionarse mal o en un lugar indebido- que aplica la Autoridad de Tránsito y Transporte Terrestre (ATTT) y la Dirección de Operaciones del Tránsito de la Policía Nacional (DOP).

En los seis primeros meses del año, según los reportes oficiales, unos 37,510 conductores fueron sancionados por estacionarse en áreas no permitidas.
Los cálculos indican que de mantenerse la tendencia, la estadística podría duplicarse al finalizar el año.

Dichas infracciones se elevaron en 424 multas adicionales, si se compara con el mismo periodo de 2012. Solo en la DOT, el registro de boletas a nivel nacional es de 12,423.
Los números que reporta la ATTT son analizados por los urbanistas, quienes consideran que existe una mezcla de inconsciencia de parte de los conductores y la escasez de estacionamientos, que conforme aumenta el parque vehicular en la capital, agudiza el problema.
Para el urbanista Álvaro Uribe, es injustificable que los conductores -que reciben capacitación para obtener un permiso de conducir- caigan en desobediencia sobre los lugares donde no es permitido estacionar. Uribe hace alusión a la distancia que se debe respetar sobre los hidrantes, veredas y hospitales e isletas.
Pero con más peso, Uribe atribuye el problema a la falta de estacionamientos en la capital, que deja a más de medio millón de conductores sin alternativas. “Estamos en una ciudad adolescente que apenas empieza a ajustarse a los cambios. Pero en definitiva, y conforme pasan los años, la falta de planificación urbana se hace evidente. Tenemos los mismos espacios públicos de estacionamientos para una abundante cantidad de autos”, explicó el urbanista.
Uribe está convencido de que en una metrópoli que todavía no alcanza los dos millones de habitantes, hay deficiencias graves en relación con la definición de espacios públicos y en la escala de la ciudad que impiden que el mercado sea más eficiente. “Por suerte, todavía estamos a tiempo de atender el problema, a pesar de que es un negocio (construir estacionamientos) poco atractivo para el sistema”, destacó.
El especialista se refiere a las políticas públicas que se deben adoptar para desanimar a las personas sobre el uso de autos en la capital, “y eso se logra a través de un sistema de transporte masivo adecuado”. “Hay que fortalecer la calidad de servicio del metrobús y esperar el metro. Esos proyectos son una opción para lograr que más panameños dejen sus autos en casa”, concluyó.
$375,100 es lo que hasta la fecha ha logrado cobrar ATTT por las multas.
Boris Aguilar, arquitecto y diseñador de la Cinta Costera 1 y 2, ve las sanciones aplicadas por estacionarse en áreas prohibidas como una contradicción.
“Las autoridades deben ser conscientes de que si no hay espacios o alternativas para los conductores, entonces hay que planificar muy bien las sanciones que se van a imponer por la infracción”, dijo. El valor de la multa es de 10 dólares.
Como propuesta al problema sugiere que se revisen las normas que regulan la actividad en la dirección de desarrollo urbano del Ministerio de Vivienda y Desarrollo Territorial (Miviot).
“Es necesario que en los nuevos proyectos de establecimientos comerciales y de vivienda se mire la cantidad de estacionamientos y se ajuste a la demanda”, comentó Aguilar.
En el Miviot, la reglamentación urbana establece que por cada 60 metros cuadrados se debe habilitar un área de estacionamientos. En su Plan de Desarrollo Urbano, el Miviot reconoce el problema con énfasis en sectores como Bella Vista, Calidonia, Paitilla y el área bancaria.
Pero además aceptan que las incomodidades se reducirían con mejoras en el sistema de transporte. “Esta demanda no está definida exclusivamente por la cantidad de espacios necesarios según el desarrollo.
”La opción de utilizar un sistema de transporte público eficiente brindaría la posibilidad de que los propietarios de vehículos utilicen como medio de desplazamiento este servicio, y se reduzca de esa forma la necesidad de áreas de estacionamiento. Esta acción se enmarca en la política de promover un sistema de transporte público eficiente, que apoye el desarrollo previsto, y que suministre áreas necesarias para estacionamientos, de acuerdo con la intensidad del desarrollo previsto”, se lee en el portal electrónico sobre el problema de la escasez de estacionamientos.
El Miviot realizó una planificación a 2020 en el que expone que, de mantenerse la tendencia de crecimiento a esa fecha, el déficit de espacios para estacionamientos será de 16,405 espacios.
Soterrados
En la Alcaldía de Panamá, la cifra es desconocida. La alcaldesa Roxana Méndez dice que no hay un estudio sobre esta deficiencia.
Sin embargo, aseguró que es un tema que su administración decidió atender. Méndez se refiere al proyecto de estacionamientos soterrados que está por refrendar la Contraloría General de la República para la construcción de 2,000 nuevos espacios.
“El proyecto de estacionamientos soterrados está en etapa final de refrendo. Ya estamos adjudicando el del Parque Urracá y está en acto público una quinta plaza de estacionamiento. Y vienen más”, adelantó Méndez.
La primera etapa del proyecto se adjudicó a la empresa Plaza Parking S.A. para que construyan espacios de estacionamientos soterrados en el parque Harry Struz, en Calle 50.
Y a la empresa Estacionamientos Unidos S.A. en los parques Porras y Francisco Arias Paredes, en Calidonia. Ambos proyectos, bajo la modalidad llave en mano, están valorados en 18 millones de dólares. Para el 8 de agosto se fijó el último de los actos para la construcción de estacionamientos en el Mercado de Artesanías de la Plaza 5 de Mayo.
Datos suministrados por la Dirección de Registro Único Vehicular dan cuenta de que en la provincia de Panamá hay 728,000 autos registrados. De esos, medio millón circula a diario en la ciudad.