Sociedad

Balaceras y ruido en exceso arrinconan Calle Uruguay

La zona rosa de Calle Uruguay otra vez volvió al ojo del debate público. En menos de tres meses ocurrieron dos balaceras recientemente. A pesar de múltiples quejas y reuniones, la zona que es compartida por residentes, turistas y fiesteros está sumida en una crisis de seguridad.


Irma Rodríguez Reyes (irodriguez@epasa.com) / PANAMA AMERICA

La Calle Uruguay, es el escenario de varias balaceras en el año, ensordece a sus residentes y llena de pánico a sus visitantes.

Oficialmente, solo entre 2012 y 2013 se han reportado tres hechos violentos, que aunque no han dejado víctimas fatales, son la advertencia de una crisis.

El último hecho registrado ocurrió en la madrugada del 25 de diciembre, en el que una mujer que se encontraba en uno de los apartamentos aledaños quedó herida de bala.

En medio del ruido de la música y del ir y venir de quienes buscan entretenimiento se colaron las detonaciones, las mismas que hace solo tres meses, la madrugada del 12 de octubre, sonaron en la misma zona dejando a otro herido.

Durante la madrugada del 17 de marzo de 2012 trascendió la misma situación cuando afuera de una de las discotecas dos hombres decidieron discutir en la vía y dar tiros al aire, sin que fueran aprehendidos por ninguna autoridad.

Por aquella balacera solo hubo daños materiales en uno de los apartamentos; sin embargo, dos años antes, una madrugada del mes de septiembre de 2010, dos jóvenes fueron asesinados de varios disparos.

La Calle Uruguay es un tramo de 400 metros ubicado en el céntrico corregimiento de Bella Vista, que se recorre a pie en cinco minutos y donde convergen unos 21 centros de entretenimiento y decenas de edificios residenciales; pero para los residentes la situación es calificada como insoportable, debido a la creciente ola de inseguridad.

Así lo ve Lorena Milanés, quien se ha convertido en la vocera de los residentes del área. Ella considera que tras este último suceso llegó el momento de tomar medidas de fuerza y sancionar a los negocios que propician el desorden y la inseguridad.

“No estamos pidiendo un favor, estamos pidiendo que hagan cumplir la ley”, dijo Milanés.

Con ella coincide el propio representante del corregimiento de Bella Vista, Ricardo Domínguez, quien está gestionando las reuniones con la subestación de policía del área y el Municipio para dar seguimiento a estos hechos violentos. No obstante, Domínguez cree que en el área solo son algunos locales los que afectan, al incumplir las normas de sonoridad y no guardar medidas de seguridad.

Después de la más reciente balacera, la subestación de Bella Vista, en reunión con los residentes, acordó redoblar la seguridad de la llamada zona rosa.

El comandante Federico Oberto aseguró que entre esas medidas desarrollarán los operativos de verificación de identidad a los “bien cuidao” y piqueras de taxis que se improvisan en el apogeo de las noches de diversión en la Calle Uruguay.

Aunque Oberto contabiliza solo dos balaceras durante el 2013, explicó que en el área ocurren otros delitos como el hurto dentro de vehículos y también a personas. Dentro de los registros de la subestación contabilizaron hasta ocho delitos ocurridos en la Calle Uruguay en lo que va de 2013.

“Se están dando ese tipo de eventualidades porque hay actos de regueseros en ese sector y todas las bandas se van allá y cuando se encuentran allí, comienzan a tirarse bala”, resumió Oberto, quien está a cargo de la subestación policial de Bella Vista.

Sin embargo, desde el punto de vista de los propietarios y empresarios de las de discotecas y salas de evento del sector, el problema no son los eventos musicales.

Corredera aseguró que por lo menos en el caso de su negocio se procurará realizar un “filtro” antes de alquilar para eventos.

“Para colaborar con la comunidad vamos a investigar de qué tipo de evento trata para el que se alquila y averiguar si tienen algún tipo de problema”, dijo el empresario, para quien el problema radica más en los temas de cultura y educación de quienes asisten a los eventos.

Sin embargo, el representante de Bella Vista detalló que toda la situación actual se ha derivado del ruido excesivo de algunos negocios y por la falta de efectividad de una oficina nocturna que fue creada hace un año en el Consejo Municipal para regular la actividad musical; una oficina de la cual, aseguró, no se conocen los resultados.

Para las autoridades y expertos vinculados a la investigación y seguimiento del problema de la Calle Uruguay hay coincidencia sobre la raíz del problema.

Recientemente, la Defensoría del Pueblo tomó parte del problema en cuanto a la contaminación acústica y a juzgar por lo que ha visto, Elvis Franceschi, encargado de Asuntos Ecológicos de la institución, aseguró que el exceso de ruido no solo está afectando la calidad de vida de quienes residen entorno a las discotecas. Franceschi indicó que así como se incumple con la regulación del ruido, también estarían incumpliendo con los controles de seguridad para ingresar a los locales.

De acuerdo con la opinión del exministro de Gobierno y Justicia Renato Pereira, los sucesos que se han desencadenado en la Calle Uruguay son una advertencia para las autoridades.

Pereira es de la hipótesis de que estos sitios son como imanes para delincuentes, incluso de personas que salen de la cárcel, después de pasar por programas de resocialización. Agregó que la zona se puede impulsar para turismo, solamente si se logra dotar a la Policía del área con mayor equipo de comunicación para afrontar el auge. “El crecimiento del turismo en el área la convierte en blanco apetecible de asaltantes” explicó.

Para el exministro los residentes de esta zona de Bella Vista no son más que víctimas entre el auge turístico y económico y la falta de controles, que es responsabilidad de las autoridades.

 

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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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