Aún con la experiencia de seis sismos, registrados en los años 1,621 (Panamá La Vieja), 1882 (San Blas), 1913 (península de Azuero), 1934 (David y Puerto Armuelles), 1991 (Bocas del Toro) y 2003 (Chiriquí), a Panamá le falta mucha preparación para afrontar terremotos de la magnitud de los registrados en Haití y Chile en 2010.
Eduardo Camacho, del Instituto de Geociencias, resaltó que la mala noticia es que el Reglamento Estructural Panameño en las barriadas marginales de Panamá, como San Miguelito, no se cumple y estas edificaciones podrían sufrir graves daños en caso de darse un sismo como el de Haití, en una falla local a menos de 10 kilómetros del centro de la ciudad.